Como estaba preocupada,
sintió ganas de llorar y derramó
otras CINCO lágrimas.
Después se quedó pasmada,
contando los colores del arco iris.
- ¿Por qué lloras? - le preguntó el arco iris.
- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.
- Acércate. Te echare un remiendo azul,
fresquito como una seda de primavera.
sintió ganas de llorar y derramó
otras CINCO lágrimas.
Después se quedó pasmada,
contando los colores del arco iris.
- ¿Por qué lloras? - le preguntó el arco iris.
- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.
- Acércate. Te echare un remiendo azul,
fresquito como una seda de primavera.