Creada especialmente para la Emperatriz Eugenia de Montijo, refleja en sus notas (hespérides que coquetean con el romero para más tarde llegar la magia de la flor de azahar) y en su frasco el más puro espíritu de esplendor del Segundo Imperio francés. Eau de Cologne Imperiale de Guerlain reproduce, en el frasco, las abejas imperiales que llevaba en su manto el Emperador Napoleón III y el cuello de la botella, las fuentes de los jardines del palacio del mismo.