Antiguo refrán que recomienda no preocuparse por aquellas cosas que ya no tienen solución. Indirectamente promueve actuar con rapidez y decisión para que no se pasen las oportunidades.
Ejemplo: No sirve de nada lamentarse de una oportunidad, por ejemplo de trabajo, si ya se ha pasado el plazo para presentar la candidatura
Ejemplo: No sirve de nada lamentarse de una oportunidad, por ejemplo de trabajo, si ya se ha pasado el plazo para presentar la candidatura