El reinado del rey de Gran Bretaña Carlos I (Dunfermline, 1600-Whitehall, 1649) fue un intento constante y frustrado de afirmar el absolutismo monárquico. Fue derrotado en Naseby en 1545, por los parlamentarios dirigidos por Cromwell. Carlos I se refugió en Escocia desde donde trató de nuevo de imponerse al Parlamente, finalmente fue apresado, juzgado y ejecutado.