Allí, según la biografía escrita por John Kobler, se hizo amigo de Johnnie Torrio, un mangante que controlaba las pandillas juveniles del barrio del Bronx.“Para un chico como Capone, que era tan duro y espabilado pese a su corta edad, las bandas suponían la vía de escape más rápida a una vida de privaciones y trabajo duro”, escribió Ko­ bler. “Al, como otros muchos chicos, ejercía de correo, recogiendo para los gánsters las recaudaciones de las salas de juego. Además, él y sus nuevos compañeros se peleaban, fumaban y bebían