Alexander conoció a Carrie en Boston y estuvieron casados nueve años, antes que ella pidiera el divorcio en enero de 2004. Ella afirmó que había sido inducida fraudulentamente a firmar un contrato prematrimonial que le daba 14 millones de dólares, cifra que se basaba en una baja estimación de los activos de Alexander. Un recurso fue presentado para que un tasador valorara los activos de Otto. Forbes fija la fortuna de la familia alemana en 8,3 billones de dólares. Ella obtuvo, parece ser, 50 millones de dólares.