ALBARES: -Pues así no hay quien se duerma -pensó- tendré que...

-Pues así no hay quien se duerma -pensó- tendré que contar otra cosa. Pero ¿qué?

Miró a la derecha, miró a la izquierda y, de pronto, a lo lejos, vio que se acercaba un curioso desfile. Y Aura contó: