ALBARES: El sabio se echó a llorar. Y cuando la gente lo vio...

El sabio se echó a llorar. Y cuando la gente lo vio llorando, pensó que llorar ante las cebollas era propio de personas muy inteligentes.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
No sé si será de sabios, pero con algunas no queda más remedio que llorar.