Ese espeso nubarrón es más poderoso que yo, pues oculta mis rayos; dirigíos a el.-Pues bien, dijo el brahmán a la voladora nube: ¿Has nacido tú para mi hija?-No por cierto, porque el viento me arrastra, a su capricho, de una parte a otra: no quiero usurpar sus derechos- El brahmán, irritado, gritó: “ ¡Oh viento! Ven tú pues, a los brazos de la hermosa.”