ALBARES (Guadalajara)

Los televicentes
Foto enviada por IR

Tengo que poner más información sobre el plan Bolonia, que ya en este curso ha entrado en vigor. Conozco a alguna persona que no se iba a cambiar, por tener primero hecho con lo "antiguo", pero al final ha valorado los pros y los contras y ha decidido cambiarse a la nueva reforma.
Esta tarde ha caido un buen chaparrón, hemos tenido que correr para no mojarnos,
Como veo que ninguna de las chicas esta, me voy a tumbar en el sillón para ver un rato cuentame o quedarme dormida...
Los chicos se van ya a la cama.
Ví tu coche cuando subía a comer, luego por la tarde ya me dijo tu madre que os habías ido.
Los chicos se van ya a la cama.
mmj has gastado mucho?
Si, se han acabado, ahora a empezar con la rutina.
Buenos días Toño.
La Cebra Camila nos ofrece una particular visión del paso de la infancia a una cierta conciencia del tiempo, al descubrimiento del mundo y los problemas que conlleva. El texto, de estructura encadenada, utiliza los recursos propios de los cuentos tradicionales: juegos de preguntas y respuestas, rimas, reiteraciones, apoyándose en un tono sugerente y poético.
Buenas noches IR, ¿ese es el cuento que le vas a contar a C esta noche?
La Cebra Camila nos ofrece una particular visión del paso de la infancia a una cierta conciencia del tiempo, al descubrimiento del mundo y los problemas que conlleva. El texto, de estructura encadenada, utiliza los recursos propios de los cuentos tradicionales: juegos de preguntas y respuestas, rimas, reiteraciones, apoyándose en un tono sugerente y poético.
Y se estiro mucho para lucirse aún más
y para que su madre la viese bien,
con un anillo en la pata,
una rayita de plata,
un lindo remiendo azul,
una puntilla de tul,
una cuerda de violín,
un gran cordón de botín,
una cinta en la melena...
y ni una gota de pena.
Pero al descubrir la lagrima que le escurría de un ojito,
Mamá cebra intentó consolarla:

- No llores. He trenzado con mis crines
una cinta muy larga para que adornes tu melena.

Camila, que había crecido casi una cuarta,
se puso de puntillas y le dio a su madre
un abrazo grande grande, sin calzones ni tirantes.
Mamá cebra estaba sentada a la puerta.
Camila se acercó a ella con UNA lágrima
resbalando en la mejilla.

- ¿Dónde te habías metido, Camila, que no te encontraba?

- Es que el viento...

(Mamá cebra hizo como si nada
por que tenía ganas de decirle algo muy importante) ... (ver texto completo)
- ¿Por qué lloras? - le pregunto la oca.

- Por que el viento bandido
se ha llevado las rayas de mi vestido
- respondió ella, sollozando.

- Acércate. Ataré a tu espalda
el cordón de mi botín
e iremos los dos mucho mejor.
... (ver texto completo)
Camila siguió andando,
con un anillo en la pata, una rayita de plata,
un lindo remiendo azul, una puntilla de tul,
una cuerda de violín...
y un poco menos de pena.

Casi llegando a casa, se le saltaron DOS lágrimas
por las rayas que le faltaban.

Después se quedo pasmada, mirando para una oca ... (ver texto completo)