Si no había habas, se hacía con piedras, lo que pudo dar lugar a las expresiones tales como: "señalar con piedras blancas o negras"
Esta costumbre podría provenir de las culturas griega o romana, las cuales empleaban este método para la elección de ciertos cargos públicos. Al que le tocaba la blanca era elegido.
Los colores blanco y negro fueron considerados desde muy antiguo como símbolo de alegría y desgracia, respectivamente. Al echar a suertes de esta manera, se pensaba que la divinidad expresaba así su voluntad.
De similar origen pueden ser también las expresiones "son habas contadas", cuando nos referimos a una cosa cierta y clara, en alusión al número de habas que entraban a sorteo, una por participante.
Su origen lo conocemos desde el siglo XVII, momento en el que algunos organismos municipales sorteaban algunas cuestiones por el procedimiento de seleccionar entre un saco con habas blancas salvo una de color negro.
Se trata de una expresión que significa tener mala suerte, o que te ha correspondido algo malo.
Tener la negra
partir de estos resultados crear un mapa de 9.000 arrecifes de coral, que mostró que corrían riesgo de desintegrarse si los niveles de CO2 en la atmósfera alcanzaban las 560 partes por millón.
Según su estudio, la capacidad del coral para construir nuevas estructuras dependía en gran medida de la acidificación del agua.
El equipo liderado por el investigador Jacob Silverman estudió un arrecife de coral en el norte del Mar Rojo y midió su respuesta a la acidificación de sus aguas.
A medida que los océanos absorben CO2 de la atmósfera, se acidifican, lo que provoca que el carbonato de calcio de disuelva.
Los arrecifes de coral forman sus estructuras con esqueletos que contienen carbonato de calcio.
Crecen sobre todo en aguas cálidas, aunque algunos también pueden hacerlo en zonas con temperaturas más altas o más bajas.
En ellos habitan más de 4.000 especies de peces y ofrecen a otros animales como cangrejos, estrellas de mar o tortugas marinas zonas para refugiarse, reproducirse y alimentarse