peñas
La ausencia de éste sume en la pesadumbre algún capítulo de la vida de todos sus lectores.
Su ausencia le dio cierta pesadumbre a la vida de Delibes.
De ella dijo Julián Marías: "Con su sola presencia alegra la pesadumbre de la vida".
Murió "mi equilibrio".
La muerte de su mujer, Angelines de Castro, con la que había tenido siete hijos, sumió a Delibes en una profunda depresión
Y sin embargo hoy, compruebo que mi dolor, tras una jornada de paseo soleada y suave, se ha serenado, se ha hecho menos crispado, aunque seguramente más profundo".
Durante este tiempo es cierto que ni el campo, ni ninguna otra cosa que no fuera mi propia angustia, ha tenido sentido para mí.
Una inesperada y terrible desgracia familiar me ha tenido casi dos meses apartado del campo.
Y es que desde que en 1947 recibiera el Nadal ha conseguido el Premio de las Letras Españolas, el Cervantes, el de Castilla y León de las Letras, el Príncipe de Asturias, el Ciudad de Barcelona, el Nacional de Narrativa y un sinfín de galardones.
A su parecer, fue "debidamente valorado y reconocido" por los lectores y los críticos desde que empezó a escribir.
Una convalecencia que le había ido permitiendo su paseo matutino por las céntricas calles de su Valladolid natal, una ciudad en la que vive y sobrevive ("soy como un árbol que crece donde lo plantan").
Y desde el día en que le operaron convalecía
Su convalecencia
No perdonaba perder su siesta y pasar la tarde rodeado de sus ruidos domésticos
Ya se empezó a insistir en ello desde hace más de una década y desde hace más de una década no dejaba Delibes de repetir: "Es un latazo porque todo lo que tiene de honorífico lo tiene también de jaleo por las fiestas, honores, entrevistas en 50 idiomas, viajes y exhibiciones que lleva consigo el galardón".