Feligreses en el exterior de la iglesia
Identificación: Por encima, pardo-grisáceo apizarrado; ceja clara; por debajo blanco, rayado en la garganta, barrado en el vientre pardo negruzco; subcaudales blancas; cola barrada de oscuro; pico oscuro con cera amarilla; patas amarillas; iris amarillo anaranjado. La hembra es más corpulenta que el macho.
Por su especial facilidad para la caza en terrenos boscosos, el Azor Común ha sido desde antiguo una de las rapaces favoritas de los cetreros
El Azor Común está en vías de desaparición. Sin embargo, contribuye a limitar el número de Arrendajos, Urracas, Cuervos y Palomas, sus presas favoritas
Llegado el momento, abandona su retiro y se lanza sobre su víctima antes de que ésta tenga tiempo de huir.
Huésped de los grandes macizos forestales, establece sus terrenos de caza en los linderos, en los amplios calveros y en los campos salpicados de setos. Emboscado en una rama – su discreta librea le asegura un excelente camuflaje –, espera pacientemente que una presa se mueva en la vecindad.
El Azor Común, maestro en el ataque por sorpresa, se revela especialmente rápido y preciso. Por otro lado, su morfología se presta bien a esta técnica de caza. Su talla y su potencia le permiten capturar especies de tamaño medio, y su larga cola constituye un timón muy eficaz para efectuar bruscos cambios de rumbo cuando persigue a sus víctimas por el aire.
ELAZOR COMÚN:
Entre las rapaces de nuestra fauna, el Azor Común y el Halcón Común son temibles y feroces cazadores.
Hábitat: Cultivos
Alimentación: Los adultos, principalmente, materia vegetal; a veces insectos, lagartos, moluscos y pollos de otras aves; los pollos, exclusivamente insectos.
Nidificación: No construye nido; utiliza una ligera depresión del suelo, con los tallos de las hierbas tronchados, en llanuras de pastoreo desarboladas y campos de cereal; puesta, de abril a junio, de 2 a 3 huevos verde intenso u oliváceo, ligeramente moteados de pardo-oscuro; incubación, sólo por la hembra, 25 a 28 días; los pollos, alimentados y atendidos sólo por la hembra, dejan el nido al nacer, volando a las 4 ó 5 semanas.
Identificación: Gran tamaño; el macho tiene cabeza y cuello gris claro, bigotes blancuzcos y largos a cada lado del mentón; partes superiores ocráceas ondeadas de negro; partes inferiores blancas con faja pectoral ocrácea; la hembra, bastante más pequeña, carece de bigotes y de faja pectoral.
El cortejo nupcial de esta especie es muy espectacular: el macho patea el suelo y sacude las alas; a continuación abre la cola, la apoya sobre el dorso, cruza sus largas primarias de manera que las puntas sobresalgan de aquél, levanta las escapulares, y las vuelve, presentándose entonces el ave casi blanca, con las alas colgando, la cabeza entre los hombros y los bigotes erguidos.
De repente algo llama la atención del centinela, que adopta una postura rígida, con el cuello estirado, lo que alerta a los demás, y poco después todo el bando se echa a volar pesadamente.
En el bando, formado por machos de mayor tamaño y hembras más menudas, un macho viejo, por lo general, vigila atentamente en todas direcciones mientras sus compañeros se alimentan.
AVUTARDA COMÚN;

Recortadas contra el cielo en una pequeña elevación que domina la gran llanura de cereales, unas macizas figuras pastan sosegadamente, recordando de lejos un pequeño rebaño de ovejas: son las avutardas, grandes aves propias de terrenos abiertos y cultivos de cereal.