Jesús crucificado
Llegado el mal tiempo, realiza movimientos trashumantes que le desplazan a zonas bajas donde frecuenta puntos cercanos al agua dulce, complementando en este caso su alimentación con moluscos acuáticos.
Sin embargo, muchas veces canta en época de cría desde algún árbol próximo o hilo telegráfico.
El alpino, en cambio, se alimenta principalmente de insectos, que captura en las praderas de montaña y áreas desforestadas altas, que constituyen sus terrenos predilectos. Recorre esta baja vegetación caminando rápidamente.
Al borde del mar, el Costero se alimenta de pequeños crustáceos, insectos o pececillos.
Dos razas de esta especie se han aislado geográficamente, una de montaña (Bisbita Alpino) y la otra marítima (Bisbita Costero), que principalmente se distinguen por la coloración blanca o grisácea, respectivamente, de las rectricesexternas.
Buenas tardes Victoria:

Yo quiero sentirme vivo
para dedicarme a tí toda la vida
para darte mi amor y mi cariño
sin sentir el sacrificio y la fatiga.
Un saludo.
Buenas noches Jose
Feliz descanso y bonitos sueños
Gracias es muy bonito
Un abrazooooooooooooooo
BISBITA ALPINO:

Distinguen al Bisbita Alpino de los otros bisbitas que crían en nuestro país, su gran tamaño, plumaje más grisáceo y patas pardo-oscuras, casi negras. En todas las estaciones deja oír un duro y típico grito, «fib», que a veces emite en una lenta serie.
Alimentación: Casi enteramente insectos y sus larvas, semillas de carrizo en invierno; a veces, moluscos de agua dulce y otros pequeños animales.

Hábitat: Marismas y zonas palustres.
Nidificación: Ambos sexos construyen un nido, de hojas de juncos o carrizos, encima del agua, en lecho de carrizos; nido revestido con flores de junco por el macho; puesta, abril-julio, de 5 a 7 huevos blanco cremoso, manchados y finamente rayados de pardo; incubación, de unos 13 días, por ambos sexos; la pollada, cebada por los padres, vuelan después de 9 ó 12 días; dos crías o más.
Identificación: Dorso leonado, cola larga; la "barba" del macho es más bien un "mostacho" corrido; la hembra no tiene negro en la cabeza ni en las cobertoras de la cola.
Cuando se ha concluido la reproducción, los jóvenes se separan muy pronto de sus progenitores reuniéndose en pequeños bandos hasta que, en el invierno, el frío les induce a agruparse en mayor cantidad, a veces hasta varias docenas, y vagabundean por la zona.
Pasado el invierno las parejas de bigotudos se preparan para la nidificación. El macho levanta las plumas de la coronilla, esponja sus bigotes y abre la cola; la hembra, extendiendo también la cola, responde con una especie de danza y a veces la pareja se eleva al tiempo en un lento vuelo.
Aun amparándose unos a otros, los bigotudos, así llamados por las características marcas del macho, sufren fuertes pérdidas que amenazan su supervivencia cuando los inviernos son excesivamente crudos.
El macho, de sobria librea y oscuros «bigotes», cobija bajo el ala a su hembra, de plumaje más apagado, formando ambos una pelota de plumas.
EL BIGOTUDO:

En los fríos días invernales, cuando en el inmenso carrizal brilla la escarcha, unos pequeños pájaros de cola larga se apelotonan en las cañas tratando de conservar el calor vital.