Bonita vista
Nidificación: A menudo cría en agujeros de árboles o de muros, pero frecuentemente utiliza cajas anideras; ambos sexos aportan el material para el nido, especialmente musgos, con pelo o plumón como revestimiento; la puesta tiene lugar en abril-mayo; de 8 a 12 huevos blancos manchados de pardo rojizo; incubación, sólo por la hembra, de 13 a 14 días; los pollos son cebados por los dos progenitores y vuelan después de unos 20 días.
Identificación: Cabeza y cuello negro brillante; mejillas blancas; con una banda negra que desciende por el pecho amarillo; dorso verde; sexos iguales.
La construcción del nido y la defensa del territorio absorben pronto las energías de los carboneros comunes, que, a menudo, crían dos polladas antes del verano, época en la que mudan sus plumas.
A finales de invierno el macho visita los agujeros de los árboles y los muros, así como las cajas anideras, y trata de atraer a la hembra, a la que alimenta con presas escogidas.
En los huertos, los jardines y los bosques de frondosas el Carbonero Común suele ser el que más abunda y en otoño migra ante la escasez de alimento; bandos de carboneros se desplazan entonces hacia el sur.
Se distinguen por su vivo plumaje, en el que se mezclan amarillo brillante, blanco puro, negro lustroso y verde oliva.
En la mala estación vagan en pequeños grupos ruidosos, a los que se unen otros pájaros, como trepadores, agateadores, reyezuelos e incluso, a veces, el Pico Picapinos.
EL CARBONERO COMÚN

Los carboneros comunes siempre son activos, tanto si se trata de buscar comida en invierno, como de descubrir, a partir de febrero, una cavidad para construir el nido.
Alimentación: Pequeños mamíferos, especialmente ratones, topillos, ratas jóvenes y musarañas; algunas veces; a veces peces, ranas, moluscos, gusanos e insectos.

Hábitats: Bosques.
Nidificación: No construye nido; pone en agujero de árbol viejo, nido de ardilla, alguna vez en edificio viejo, hendidura de roca o en el suelo; puesta en febrero-mayo; usualmente de 2 a 4 huevos redondos y blancos; incubación, de 28 a 30 días, sólo por la hembra; los jóvenes, alimentados principalmente por el macho, vuelan a los 30-37 días.
Identificación: Moteado castaño, con redondo disco facial y ojos castaño oscuro; grito ‹‹ti-uuic›› distinto y canto ululante; sexos iguales.
Al llegar el anochecer puede oírse fácilmente su gimiente canto que muchas veces emite por parejas, lanzando una de las aves un aterrador ‹‹uu, uú, ú-ú-ú-ú›› y respondiendo la otra con un agudo ‹‹ti-uuic››. Ambos sexos pueden ulular y chillar ‹‹ti-uuic››, pero los dos sonidos nunca son emitidos simultáneamente por el mismo individuo.
Su cuello, extrañamente flexible, permite a esta ave girar la cabeza casi completamente, de manera que su cara puede mantenerse dirigida hacia un observador que se mueva a su alrededor.
No obstante, el Cárabo puede no espantarse por el clamor e incluso no se molestará fácilmente ante la presencia de una persona.
Muchas veces puede descubrirse a una de estas aves durmiendo, con sólo seguir a los ruidosos bandos de aves más pequeñas, especialmente arrendajos, mirlos y pinzones, que descubren al predador y arman un gran alboroto a su alrededor.