¡Tock.. tock.. tock!
¡Anda María, abre la
puerta que no te va a pasar nada malo. Sólo vamos a gozar mucho!
¡No, siñor, tese quieto!.
Mira María, si abres te aumento el sueldo...
¿Y luego quí li dizimos a la patrona?
Pues nada, ella no tiene por qué enterarse de nada.
Ta bueno, patrón, pero pase por dibajo di la puerta su zirtificado de que no tiene SIDA.
Don Luis recuerda el chequeo
médico que se acaba de practicar y le pasa hasta su acta de nacimiento, ante lo cual María por fin cede y
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