Muchas veces se arrepiente uno de haber hablado, y casi nunca de haber callado.
Averplá.
Nunca mucho, costó poco.
Averplá.
Da un consejo a tiempo y tendrás que dar pocos.
Averplá.
No hay ningún viento favorable para quien no sabe dónde se dirige.
Averplá.
El que persigue dos liebres, no coge ninguna.
Para abrirse un nuevo camino, hay que ser capaz de perderse.
Averplá.
Votad al hombre que prometa menos. Será el que menos os decepcione.
Averplá.
Cuando hagas pan, mezcla a tu prudencia un grano de locura.
Averplá.
No basta huir, hay que huir en la buena dirección
Averplá.
Si la fe no fuera la primera de las virtudes, sería siempre el mayor de los consuelos.
Averplá.
Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.
Averplá.
Lo bonito que tiene la ciudad es que nos hace desear el campo.
Averplá.
Todo el mundo quiere llegar a viejo, pero nadie quiere serlo.
Averplá.
Unas pocas gotas son capaces de horadar la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia.
Averplá.
Toma consejo del vino, pero decide después con agua.
Averplá.