He estado varias veces en
Beteta, casi siempre en
otoño, y creo que es un lugar extraordinario. La paz de sus
calles y sus
paisajes es algo maravilloso. Os aseguro que he pasado horas contemplando su vega, pues pocas cosas he encomtrado en la vida tan relajantes. Os animo a que sigáis mis pasos. Saludos a todos. J.A.