El
ayuntamiento comienza a parecerse al
patio de la Bernarda. ¿ Por qué ? Muy sencillo. Aunque la ley establece que todas sus deliberaciones son secretas y los concejales tienen prohíbido expresamente difundirlas. Nada es lo que debiera. ¡ Quién lo iba a decir !.
El
pueblo está que trina " el hijo de la alcaldesa ", filtra todas las noticias. El culebrón no termina ahí, de aquí a la elecciones,
SAN ISIDRO NOS LIBRE DE SUS DISCURSOS.