Que lastima, que sensibilidad hacia los demas, reconoce que lo de este pueblo no tiene nombre, los demas al igual que yo(que soy sailiceño de nacimiento), padecemos de un único mal, LA ENVIDIA y LA MALA LENGUA, estamos destrozando el pueblo y a nosotros mismos, pero no lo dudes, somos tal y como yo lo digo, REMATADAMENTE MALOS.