Dedicado a MILAGROS, para que se anime.
TU.TU...tu.tu.TU.TU.tu.tu.
Por orden del señor alcalde se hace saber.
Desde la fuente.
A las eras.
Paseabas tu cojera.
Sardinas frescas quién quiera.
Recorrías todo el pueblo.
Con tus abarcas de rueda.
Y en cada esquina sonaba.
Tú trompetilla con fuerza.
El pregón de cuatro duros.
Lo cobraste a diez pesetas.
Al vendedor ambulante.
Que traía sardinetas.
A tus hijos los criaste.
Con sufrimiento y afán.
Teresa te ayudaba.
Tus nietos hoy hablan de Marx.
Al pregonero Anastasio El Cojo.
Sergiete.
TU.TU...tu.tu.TU.TU.tu.tu.
Por orden del señor alcalde se hace saber.
Desde la fuente.
A las eras.
Paseabas tu cojera.
Sardinas frescas quién quiera.
Recorrías todo el pueblo.
Con tus abarcas de rueda.
Y en cada esquina sonaba.
Tú trompetilla con fuerza.
El pregón de cuatro duros.
Lo cobraste a diez pesetas.
Al vendedor ambulante.
Que traía sardinetas.
A tus hijos los criaste.
Con sufrimiento y afán.
Teresa te ayudaba.
Tus nietos hoy hablan de Marx.
Al pregonero Anastasio El Cojo.
Sergiete.