Muy buenas, Sergiete, que tal estáis;por fín puedo ponerme a escribiros algo, que aún me queda ilusión de la tuya para rato;lo que no he tenido últimamente es tiempo, pero por eso ahora lo cojo con más ganas.Ya he visto que hay gente nueva y muy maja, por cierto, EMIGRAO cuentas que una cuñada tuya vive en Huétor Vega y da la casualidad que yo trabajo con una marca de mobiliario de cocina que se llama éBANO y cuya fábrica se ubica precisamente en ese pueblo;Isidoro Molina era el propietario, pero se arruinó y pasó a ser de los trabajadores.Un abrazo para todos del ESPECTADOR.