MILAGROS, es que los topos como se mueven a todas horas de un lado para otro pues tienen historias para todo, pero yo de chico, bueno es una forma de hablar, que sigo siendo masculino, me refiero cuando niño, también creía que el dinero crecía en los árboles, es más, cuando salí del pueblo para emigrar me habían dicho que en Barcelona había mucho dinero, en fin yo oía que nos íbamos a buscar dinero, y nada más bajarme del tren y salir a la calle, vi un billete de mil pesetas, de aquellas antiguas, cuando mil pesetas era el billete más grande y en vez de cogerlo dije "Va ya empezaré mañana, no vaya que tomen por egoísta empezando a recoger el primer día", y así quedo la cosa, hasta que supe como se conseguía el dinero, que para ello tenía que trabajar domingos y todo.
Saludos, El Emigrao.
Saludos, El Emigrao.