El sexador de noes se llama José Blanco. Le dicen Pepiño o Pepe Blanco. Para mí no hay más Pepe Blanco que aquel Pepe el taxista, que cantaba con Carmen Morell la oda al cocidito madrileño re...picando en la buhardilla. Cada vez que oigo lo de Pepe Blanco creo que María Antonia Trujillo es Carmen Morell, y que el cocidito madrileño está re...picando en la buhardilla como solución habitacional. Pienso en el cantante Pepe Blanco y en su cocidito madrileño porque miro la cara de este Pepe Blanco con el dedo tieso, sexando noes. O garbanzos del cocidito madrileño del sí de las niñas de la portada del Vogue. No es que yo tenga una imaginación calenturienta si al ver la cara de José Blanco pienso en los garbanzos. ¿En qué cocidito madrileño he visto yo antes un garbanzo con esta misma cara? Somos tan afortunados como el machadiano hombre del casino provinciano que vio a Carancha recibir un día: hemos visto a Caragarbanzo sexar los noes de la ciudadanía.
Con perdón de espigar en la cosecha de Antonio Burgos.
Desde Madrid. S c.
Con perdón de espigar en la cosecha de Antonio Burgos.
Desde Madrid. S c.