PELO.PINXO, más dao una idea, con tu explicación a EL EMIGRAO, de tú no aceptación total a la ciudad.
Y nosotros LOS TOPOS, que le sacamos "punta" a tó, no habíamos homenajeado ¿ a quién ? pues a quién va ser, pues:
A EL VIEJO LABRADROR.
El cigarro le cuelga, a medio arder.
De su boca callada, como siempre.
Y sus ojos miran casi sin ver.
Al perro que dormita indiferente.
El viejo, que apoyado en su garrota.
En la silla de enea, vieja y recia.
Sentado junto al quicio de la puerta.
Recordando hace examen de conciencia.
Sus resecas manos, huesos pieles.
De su viña semejan a los sarmientos.
Y su mente curtida en cierzos y años.
No puede ocultar ya sus pensamientos.
Con nostalgia los tiempos recordaba.
En que tuvo mujer y dos retoños.
Cuando él fuerte y joven se afanaba.
Por llenar sus graneros cada otoño.
Recuerda en sus campos la mies dorada.
Siegas, acarreos, eras y trillas.
La esposa que le ayudaba denodada.
Y arreando a las mulas sus chiquillos.
Y recuerda vivencias siempre amables.
Que los tiempos pasados son mejores.
Y acepta porque ya es irremediable.
La ausencia de los hijos ya mayores.
Al volver del ejército se fueron.
Buscando otro futuro los hermanos.
A tierras que al final se enriquecieron.
En parte de los sudores castellanos.
Ypensando en la fuerte y vieja silla.
Austero labrador lamenta su sino.
Su justa rabia el corazón le aferra.
Pues no llega a entender que su Castilla.
Tengan que abandonar triste destino.
Tantos hijos de esta bendieta tierra.
LOS TOPOS, homenaje a Pedro Rubio.
Y nosotros LOS TOPOS, que le sacamos "punta" a tó, no habíamos homenajeado ¿ a quién ? pues a quién va ser, pues:
A EL VIEJO LABRADROR.
El cigarro le cuelga, a medio arder.
De su boca callada, como siempre.
Y sus ojos miran casi sin ver.
Al perro que dormita indiferente.
El viejo, que apoyado en su garrota.
En la silla de enea, vieja y recia.
Sentado junto al quicio de la puerta.
Recordando hace examen de conciencia.
Sus resecas manos, huesos pieles.
De su viña semejan a los sarmientos.
Y su mente curtida en cierzos y años.
No puede ocultar ya sus pensamientos.
Con nostalgia los tiempos recordaba.
En que tuvo mujer y dos retoños.
Cuando él fuerte y joven se afanaba.
Por llenar sus graneros cada otoño.
Recuerda en sus campos la mies dorada.
Siegas, acarreos, eras y trillas.
La esposa que le ayudaba denodada.
Y arreando a las mulas sus chiquillos.
Y recuerda vivencias siempre amables.
Que los tiempos pasados son mejores.
Y acepta porque ya es irremediable.
La ausencia de los hijos ya mayores.
Al volver del ejército se fueron.
Buscando otro futuro los hermanos.
A tierras que al final se enriquecieron.
En parte de los sudores castellanos.
Ypensando en la fuerte y vieja silla.
Austero labrador lamenta su sino.
Su justa rabia el corazón le aferra.
Pues no llega a entender que su Castilla.
Tengan que abandonar triste destino.
Tantos hijos de esta bendieta tierra.
LOS TOPOS, homenaje a Pedro Rubio.