¡Ay! dejadme que viva así,
Si a esto se puede llamar vivir,
Que vivir era lo que yo conocí,
Cogido de tu mano a orillas de Guadalquivir,
Que tu mano me guiaba, y hoy perdío yo estoy,
Me soltaste una tarde, cuando yo te araciaba,
Cuando tu me besabas, y la tarde nos cubría,
Con perfúme de jázmin, rosas rojas bondadosas,
En medio de aquel
jardín.
¡Ay! cuando yo te besaba a orillas del Gudalquivir,
¡Ay! dejadme vivir tranquilo,
Si esto se puede llamar vivir,
Dejadme acariciar su cara,
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