Pues os queria decir, saeliceños, que este
verano he estado por allí y que si bien es cierto que el
pueblo está un poco abandonado, a la gente la he encontrado tan buena y hospitalaria como siempre. Muchas caras desconocidas; tal vez mucho inmigrante en proporción al número de habitantes habitual. Los mayores que quedan ya no pueden llevar las riendas del asunto. Me comentaron que han aumentado los robos y alguna gamberrada que otra como quemar las cortinas de las
puertas, etc...
Entiendo que
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