Debo a Dulcinea la lectura de este libro de Eduardo.
Le estoy muy agradecida por acordarse de mi y por el buen momento que he pasado con su lectura.
Gracias Eduardo por esta historia que sigue de actualidad y por tu manera de hablar de sentimientos.
Gracias Dulcinea por tu labor de editora y por acordarte de mi siempre con tanto cariño.
Un beso para todos de una que no es Villarejo pero que se siente tan bien aquí
Hola Palomita guapa;
Que alegría verte por aquí de nuevo, como me iba a olvidar yo de ti si formas parte de esta página y siempre que te necesitamos acudes solicita de buen grado a tendernos tu mano y a ayudarnos en todo lo que puedes, con lo atareada que tú andas.
Gracias por pasarte por aquí y por las palabras tan bonitas que nos dedicas, me alegra que hayas pasado un rato agradable leyendo el librito.
Tenemos pendiente un encuentro a ver si podemos coincidir por tierras conquenses y nos saludamos personalmente. Esto último es un poco difícil porque esta Palomita nos ha salido muy viajera y es difícil pillarla quieta. Debes de pertenecer a la raza de palomas mensajeras y por eso tu trasiego de ir y venir de un lado para otro sin parar.
Besotossssssssssssss guapa y pásate por aquí siempre que quieras.
Saludos: Dulcinea.
... (ver texto completo)