Los dos viajeros
Compadre Tomás y su amigo Lubín
Iban los dos a pie a la ciudad vecina.
Tomás halla, en el camino,
Una bolsa llena de monedas.
La mete en su bolsillo. Lubín, con gran contento,
Le dice : “¡Qué suerte hemos tenido!”.
No - responde fríamente Tomás - ;
“hemos “ no está bien dicho, “he” es más correcto.
Lubín no se atreve a chistar. Mas, al dejar el llano,
Encuentran a unos ladrones en el bosque escondidos.
Tomás, temblando y no sin causa,
Dice : “Estamos perdidos”. No - contesta Lubín-
“estamos” no es muy lógico ; “estás” es otra cosa.
Dicho esto, se escapan a través de los bosques.
Atenazado por miedo, Tomás pronto es alcanzado
Y tiene que entregar la bolsa.
Claris de Florian.
Compadre Tomás y su amigo Lubín
Iban los dos a pie a la ciudad vecina.
Tomás halla, en el camino,
Una bolsa llena de monedas.
La mete en su bolsillo. Lubín, con gran contento,
Le dice : “¡Qué suerte hemos tenido!”.
No - responde fríamente Tomás - ;
“hemos “ no está bien dicho, “he” es más correcto.
Lubín no se atreve a chistar. Mas, al dejar el llano,
Encuentran a unos ladrones en el bosque escondidos.
Tomás, temblando y no sin causa,
Dice : “Estamos perdidos”. No - contesta Lubín-
“estamos” no es muy lógico ; “estás” es otra cosa.
Dicho esto, se escapan a través de los bosques.
Atenazado por miedo, Tomás pronto es alcanzado
Y tiene que entregar la bolsa.
Claris de Florian.