Comisión de investigación del 11-M (6 de julio de 2004 a abril del 2005)
El 27 de mayo se constituyó, y el 6 de julio de 2004 se inició una comisión de investigación parlamentaria para esclarecer el trasfondo de los atentados, y si los líderes políticos manipularon la información que se les dio para obtener ventaja electoral. La comisión ha investigado sobre todo lo que hizo el Gobierno del PP entre el 11-M y el 14-M y sobre la posible falta de previsión del gobierno. Hay una buena cronología de los sucesos políticos que subyacen las horas inmediatas a los atentados en base a los testimonios de la comisión. Diversas personas han comparecido en estos meses:
De Jorge Dezcallar, ex-director del CNI, se recuerda la frase: "ETA y Al Qaeda no pueden colaborar, porque son como el agua y el aceite".
El 15 de diciembre, Pilar Manjón, representante de la asociación 11M Afectados del Terrorismo, acusó a partidos y medios de comunicación de utilizar los atentados, generando una gran conmoción social y criticó fuertemente la actitud frívola que se vivía en la comisión con abucheos y aplausos a los testigos.
El ex-ministro Acebes compareció para decir que en todo momento había ofrecido la información que tenía y que hasta mucho después de las elecciones no había sido posible descartar la hipótesis de ETA. Su serenidad y aplomo causaron muy buena impresión puesto que todo el mundo pensaba que se derrumbaría al ser confrontado con sus acciones de esos tres días.
Aznar, por su parte, afirmó que "los atentados tenían por objetivo el vuelco en las elecciones" y que "los que planificaron y escogieron precisamente esa fecha no andan en montañas lejanas ni en desiertos remotos".
La comparencia de Zapatero, inmediatamente posterior a la de Aznar, fue la más extensa de todas y en ella reiteró que los atentados eran, sin duda alguna, obra del terrorismo islámico radical.
Contra la opinión mayoritaria, el PP pide nuevas comparecencias que le son denegadas y exige que continúe abierta la comisión. El 6 de Abril de 2005, el Grupo Popular remite al Congreso un documento titulado "Propuestas para la reflexión de la comisión del 11-M", que plantea 17 cuestiones que, a su juicio, carecen de respuesta.
Las conclusiones fueron aprobadas por 184 votos a favor, 145 en contra y una abstención (El PP se mostró en desacuerdo con el resto de partidos). Las conclusiones determinan que el gobierno de José María Aznar no previno de forma adecuada la amenaza del terrorismo islamista radical y tergiversó los datos de la autoría del atentado en los diás posteriores, insistiendo en hablar de ETA cuando la investigación policial se alejaba de esa hipótesis.
El 27 de mayo se constituyó, y el 6 de julio de 2004 se inició una comisión de investigación parlamentaria para esclarecer el trasfondo de los atentados, y si los líderes políticos manipularon la información que se les dio para obtener ventaja electoral. La comisión ha investigado sobre todo lo que hizo el Gobierno del PP entre el 11-M y el 14-M y sobre la posible falta de previsión del gobierno. Hay una buena cronología de los sucesos políticos que subyacen las horas inmediatas a los atentados en base a los testimonios de la comisión. Diversas personas han comparecido en estos meses:
De Jorge Dezcallar, ex-director del CNI, se recuerda la frase: "ETA y Al Qaeda no pueden colaborar, porque son como el agua y el aceite".
El 15 de diciembre, Pilar Manjón, representante de la asociación 11M Afectados del Terrorismo, acusó a partidos y medios de comunicación de utilizar los atentados, generando una gran conmoción social y criticó fuertemente la actitud frívola que se vivía en la comisión con abucheos y aplausos a los testigos.
El ex-ministro Acebes compareció para decir que en todo momento había ofrecido la información que tenía y que hasta mucho después de las elecciones no había sido posible descartar la hipótesis de ETA. Su serenidad y aplomo causaron muy buena impresión puesto que todo el mundo pensaba que se derrumbaría al ser confrontado con sus acciones de esos tres días.
Aznar, por su parte, afirmó que "los atentados tenían por objetivo el vuelco en las elecciones" y que "los que planificaron y escogieron precisamente esa fecha no andan en montañas lejanas ni en desiertos remotos".
La comparencia de Zapatero, inmediatamente posterior a la de Aznar, fue la más extensa de todas y en ella reiteró que los atentados eran, sin duda alguna, obra del terrorismo islámico radical.
Contra la opinión mayoritaria, el PP pide nuevas comparecencias que le son denegadas y exige que continúe abierta la comisión. El 6 de Abril de 2005, el Grupo Popular remite al Congreso un documento titulado "Propuestas para la reflexión de la comisión del 11-M", que plantea 17 cuestiones que, a su juicio, carecen de respuesta.
Las conclusiones fueron aprobadas por 184 votos a favor, 145 en contra y una abstención (El PP se mostró en desacuerdo con el resto de partidos). Las conclusiones determinan que el gobierno de José María Aznar no previno de forma adecuada la amenaza del terrorismo islamista radical y tergiversó los datos de la autoría del atentado en los diás posteriores, insistiendo en hablar de ETA cuando la investigación policial se alejaba de esa hipótesis.