Zapatero y sus terminales mediáticas han querido imponer un entusiasmo obligatorio ante un proceso que nada tiene de paz; todos los que se salen del guión oficial son calificados de apestados.
Y es que no hay que engañarse: aquí no hay paz, sólo una cesión continua ante las exigencias terroristas.
La banda terrorista ETA mantiene sus objetivos, sus exigencias y sus chantajes.
El único que han cambiado, para vergüenza de todos, es el gobierno socialista.
Y es que no hay que engañarse: aquí no hay paz, sólo una cesión continua ante las exigencias terroristas.
La banda terrorista ETA mantiene sus objetivos, sus exigencias y sus chantajes.
El único que han cambiado, para vergüenza de todos, es el gobierno socialista.