Este gobierno está empeñado en cambiar los papeles. Los demócratas quieren la paz y la libertad; los terroristas buscan la extorsión, la bomba y la sumisión. Pero gracias a los juegos malabares de Zapatero, los primeros se han convertido en los malos y los segundos en los salvadores del nuevo orden.
Los terroristas no han renunciado a la violencia, no se han arrepentido, no han perdido perdón y no se han rendido, pero ahora se perfilan como ganadores gracias al gobierno. Todo un éxito.
Los terroristas no han renunciado a la violencia, no se han arrepentido, no han perdido perdón y no se han rendido, pero ahora se perfilan como ganadores gracias al gobierno. Todo un éxito.