Antes del 30 de marzo, las investigaciones policiales se habían llevado con relativa discreción, sin hacer pública, hasta después de producirse su detención, ni la identidad ni la fotografía de ninguna de las personas investigadas. Sin embargo, el 30 de marzo se dicta una orden de busca y captura de varios de los presuntos terroristas, entre ellos El Tunecino y otros cuatro de los suicidas de Leganés, difundiendo a través de los medios de comunicación sus fotografías.
El 2 de abril, esos terroristas que están en busca y captura ponen en las vías del AVE un artefacto simulado, que estaba preparado para no estallar y llamaba lo suficiente la atención como para ser detectado fácilmente.
El 3 de abril, a eso de las dos de la tarde, se presentan las primeras unidades policiales en el piso y los terroristas quedan sometidos a un cerco que se prolongaría hasta la explosión del inmueble, ocurrida a las 9 de la noche.
Y es en esas circunstancias, a las seis de la tarde, cuando los terroristas deciden mandar al ABC un fax donde dicen que lo del AVE era un aviso y exigen al gobierno español que se retire de Afganistán antes de las 12 de la mañana del día siguiente.
No me digan que no es maravillosa la sangre fría de estos individuos ¡Esos terroristas en busca y captura, que están encerrados en un inmueble rodeado por la Policía, se permiten el lujo de amenazar al gobierno con tomar represalias si no se accede a sus exigencias en menos de 24 horas! En términos del mus, eso es lanzar un órdago a la grande con cuatro pitos y siendo postre.
La primera pregunta que a uno se le ocurre es ¿quién envió ese comunicado y desde dónde? Los análisis grafológicos incluidos en el sumario revelan que ese fax manuscrito fue redactado por El Tunecino: es su letra la que allí aparece. Por tanto, si El Tunecino redactó ese fax, si el fax se envió a las seis de la tarde y si a esa hora El Tunecino estaba rodeado en el piso de Leganés por la Policía, la opción más lógica es que el fax se enviara desde ese propio piso rodeado. Sólo hay un problema a este respecto: en el piso de Leganés no había ninguna máquina de fax.
El 2 de abril, esos terroristas que están en busca y captura ponen en las vías del AVE un artefacto simulado, que estaba preparado para no estallar y llamaba lo suficiente la atención como para ser detectado fácilmente.
El 3 de abril, a eso de las dos de la tarde, se presentan las primeras unidades policiales en el piso y los terroristas quedan sometidos a un cerco que se prolongaría hasta la explosión del inmueble, ocurrida a las 9 de la noche.
Y es en esas circunstancias, a las seis de la tarde, cuando los terroristas deciden mandar al ABC un fax donde dicen que lo del AVE era un aviso y exigen al gobierno español que se retire de Afganistán antes de las 12 de la mañana del día siguiente.
No me digan que no es maravillosa la sangre fría de estos individuos ¡Esos terroristas en busca y captura, que están encerrados en un inmueble rodeado por la Policía, se permiten el lujo de amenazar al gobierno con tomar represalias si no se accede a sus exigencias en menos de 24 horas! En términos del mus, eso es lanzar un órdago a la grande con cuatro pitos y siendo postre.
La primera pregunta que a uno se le ocurre es ¿quién envió ese comunicado y desde dónde? Los análisis grafológicos incluidos en el sumario revelan que ese fax manuscrito fue redactado por El Tunecino: es su letra la que allí aparece. Por tanto, si El Tunecino redactó ese fax, si el fax se envió a las seis de la tarde y si a esa hora El Tunecino estaba rodeado en el piso de Leganés por la Policía, la opción más lógica es que el fax se enviara desde ese propio piso rodeado. Sólo hay un problema a este respecto: en el piso de Leganés no había ninguna máquina de fax.