La idea de generar electricidad a partir del sol no sólo ha dejado de ser algo utópico sino que se ha convertido en un sector industrial floreciente. En 2005, el número de sistemas fotovoltaicos instalados en Alemania alcanzó una cifra no superada en ninguna otra parte del mundo. Se conectaron a red 75.000 instalaciones fotovoltaicas con una potencia de 600 MW y con ello se aumentó la potencia de toda la energía fotovoltaica instalada alcanzando los 1.500 MW.
Para el año que viene, Alemania cuenta con una tasa de crecimiento de dos cifras. La industria alemana fotovoltaica con una sólida implantación en el mercado nacional ha acumulado un amplio know-how técnico y, gracias a sus altos estándares de calidad, ha conseguido ocupar una posición líder en el mercado internacional. De esta manera se convierte en un socio interesante para un número creciente de países en los que el uso de la energía solar está ganando una importancia cada vez mayor.
Tecnología estándar con o sin conexión a la red
Casi todas las instalaciones fotovoltaicas de Alemania están conectadas a la red eléctrica. Desde los techos solares que disponen de una potencia de pocos kilovatios hasta las centrales de energía solar con varios megavatios, todos ellos contribuyen a un abastecimiento de energía no contaminante y, gracias a su flexibilidad, contienen un potencial enorme para el sector económico de la energía. En regiones apartadas o zonas rurales, los sistemas fotovoltaicos autónomos hacen posible un abastecimiento de electricidad autónomo alejado de la red.
Un horizonte despejado: Un fomento eficaz es la causa de que la potencia anual de los sistemas fotovoltaicos instalados en Alemania haya aumentado claramente. Fuente: BSW (Asociación Alemana de la Economía Solar)
Hay tres tamaños principales de instalaciones fotovoltaicas.
El 40 % de la potencia de estos sistemas se instala en edificios de viviendas particulares. Colocados por encima de las tejas (instalaciones sobre tejado), estos sistemas alcanzan un pico de potencia de hasta 10 kilovatios, unos 3 kilovatios por término medio.
Los sistemas más grandes de una potencia que llega hasta varios cientos de kilovatios se instalan la mayoría de las veces en naves industriales, edificios públicos, edificios destinados a tareas agrícolas, oficinas, etc. Estas instalaciones representan aproximadamente el 50 % del mercado. Los inversores en este caso son empresarios, agricultores, asociaciones de inversores o fondos.
Las grandes instalaciones fotovoltaicas de más de un megavatio representan una cuota de mercado de aproximadamente un 10 % y, por lo general, se instalan en el campo. En Espenhain, Alemania, se puso en funcionamiento en 2004 la central fotovoltaica más grande del mundo en aquel entonces que contaba con una potencia de 5 megavatios. Su potencia es suficiente para abastecer 1.800 hogares con electricidad obtenida a partir del sol. La instalación consta de 33.500 módulos solares producidos en una fábrica alemana. Este tipo de instalaciones nos da hoy una idea de la técnica de las centrales energéticas del futuro.
Junto a estas instalaciones estándares existe un número creciente de instalaciones de energía solar que resultan, desde el punto de vista arquitectónico, muy atractivas y que se pueden integrar en el tejado o en la fachada de edificios.
Pero también es posible utilizar módulos solares para sectores que necesitan una potencia menor. Tal es el caso de las calculadoras, los instrumentos de medición y otras aplicaciones móviles donde se usan con éxito células solares. Los parquímetros accionados por módulos solares no sólo resultan más económicos a la hora de instalarlos debido a la falta de conexión a la red, sino que los gastos de electricidad para su funcionamiento también desaparecen. Los sistemas de iluminación para instalaciones en el exterior que hasta ahora no se habían llevado a cabo debido a que o bien los costes de energía eran muy elevados o bien la conexión a la red era demasiado cara, son ahora, gracias a soluciones integradas, realizables a un precio económico.
En los países en vías de desarrollo en los que tradicionalmente el abastecimiento irregular de electricidad representa un grave problema, se instalan sistemas autónomos „Solar Home Systems“, bombas hidraúlicas solares de agua, sistemas de telecomunicaciones, farolas y sistemas de refrigeración para medicamentos.
Reducción de costes gracias al desarrollo técnico
Producción de módulos solares en MWp – capacidades de los fabricantes alemanes. Fuente: BSW
El desarrollo técnico rápido de los componentes y de los procesos de producción ha hecho que en el transcurso de los últimos años se pudieran reducir considerablemente los costes de las instalaciones fotovoltaicas. En los últimos diez años, los costes de fabricación disminuyeron un 60 %. El rendimiento energético de las modernas instalaciones fotovoltaicas aumentó notablemente.
La investigación y la industria están invirtiendo un gran esfuerzo en el desarrollo de materiales celulares con unos costes más económicos, sobre todo respecto a las células de capa fina. Dentro de la ampliación del mercado esperada, el sector parte de una reducción de los costes de un 5 % anual por término medio.
Creación de puestos de trabajo a través de la energía fotovoltaica
El sector alemán de la energía fotovoltaica es actualmente un motor económico potente que cuenta con numerosos puestos de trabajo. Alrededor de 3.500 empresas, incluidas las empresas artesanas, trabajan en el sector fotovoltaico. En Alemania hay unos 50 fabricantes que trabajan en todos los niveles de producción, desde el silicio hasta los módulos solares y los inversores pasando por las obleas y las células solares. El número de personas que se ocupan de la producción, la venta, la planificación y la puesta en marcha de instalaciones fotovoltaicas asciende
A 30.000 empleados.
En 2005, el sector generó una cifra anual de ventas de 3.000 millones de euros. Gracias a una optimización de los productos conseguida a lo largo de los años y una buena colaboración entre la investigación, los fabricantes y los artesanos, el sector ha acumulado una gran riqueza en experiencia y calidad que establece estándares internacionales.
Desarrollo del mercado impulsado por la Ley de Energías Renovables
Instalación fotovoltaica instalada a nivel del suelo
La Ley de Energías Renovables (EEG) en vigor desde 2000 fue el motor decisivo del desarrollo del mercado fotovoltaico. Por medio de ella se garantizaba a los operadores de instalaciones solares la toma de electricidad a través de las compañías distribuidoras a un precio fijo con lo que se creaban unas condiciones seguras para la inversión. Otro factor importante fue el programa denominado 100.000 Tejados que puso a disposición de los operadores de instalaciones solares créditos de bajo interés y, de esta manera, se impulsó el desarrollo de la industria fotovoltaica.
Desde 2004, la EEG es la única ley que se encarga de dar subvenciones a las instalaciones fotovoltaicas. Según esta ley se consideran diferentes primas para la energía fotovoltaica inyectada a la red dependiendo tanto del tamaño de la instalación (hasta 30 kW, hasta 100 kW y más de 100 kW) como de la ubicación (en un edificio, integrada en una fachada o en el campo).
La seguridad de planificación ofrecida por la ley hizo posible que el sector de energía fotovoltaica invirtiera miles de millones en la investigación y el desarrollo y que se crearan nuevas plantas de producción. El silicio, las obleas solares, las células y los módulos solares no han sido los únicos que han registrado un gran crecimiento gracias a estas condiciones políticas tan favorables. Incluso se ha triplicado el número de los inversores vendidos que son necesarios para transformar la tensión continua generada por las células fotovoltaicas en tensión alterna y para inyectarla a la red. En el caso de los inversores, uno de cada cuatro aparatos está destinado a la exportación.
El avance tecnológico asegura las posibilidades de exportación
Instalación fotovoltaica en el barrio gubernamental de Berlín
El avance tecnológico conseguido en los últimos años es el motivo de que el sector alemán de la energía fotovoltaica se haya convertido en el socio ideal de los mercados internacionales.
El promedio de un crecimiento del mercado mundial de 33 % conseguido en los últimos diez años hace esperar en el futuro que la industria fotovoltaica gane en importancia también fuera de Alemania. La variedad en tecnologías fotovoltaicas ofrecida actualmente presenta un potencial para contribuir en el futuro, a escala mundial y de una manera versátil, a un abastecimiento energético respetuoso con el medio ambiente.
Para el año que viene, Alemania cuenta con una tasa de crecimiento de dos cifras. La industria alemana fotovoltaica con una sólida implantación en el mercado nacional ha acumulado un amplio know-how técnico y, gracias a sus altos estándares de calidad, ha conseguido ocupar una posición líder en el mercado internacional. De esta manera se convierte en un socio interesante para un número creciente de países en los que el uso de la energía solar está ganando una importancia cada vez mayor.
Tecnología estándar con o sin conexión a la red
Casi todas las instalaciones fotovoltaicas de Alemania están conectadas a la red eléctrica. Desde los techos solares que disponen de una potencia de pocos kilovatios hasta las centrales de energía solar con varios megavatios, todos ellos contribuyen a un abastecimiento de energía no contaminante y, gracias a su flexibilidad, contienen un potencial enorme para el sector económico de la energía. En regiones apartadas o zonas rurales, los sistemas fotovoltaicos autónomos hacen posible un abastecimiento de electricidad autónomo alejado de la red.
Un horizonte despejado: Un fomento eficaz es la causa de que la potencia anual de los sistemas fotovoltaicos instalados en Alemania haya aumentado claramente. Fuente: BSW (Asociación Alemana de la Economía Solar)
Hay tres tamaños principales de instalaciones fotovoltaicas.
El 40 % de la potencia de estos sistemas se instala en edificios de viviendas particulares. Colocados por encima de las tejas (instalaciones sobre tejado), estos sistemas alcanzan un pico de potencia de hasta 10 kilovatios, unos 3 kilovatios por término medio.
Los sistemas más grandes de una potencia que llega hasta varios cientos de kilovatios se instalan la mayoría de las veces en naves industriales, edificios públicos, edificios destinados a tareas agrícolas, oficinas, etc. Estas instalaciones representan aproximadamente el 50 % del mercado. Los inversores en este caso son empresarios, agricultores, asociaciones de inversores o fondos.
Las grandes instalaciones fotovoltaicas de más de un megavatio representan una cuota de mercado de aproximadamente un 10 % y, por lo general, se instalan en el campo. En Espenhain, Alemania, se puso en funcionamiento en 2004 la central fotovoltaica más grande del mundo en aquel entonces que contaba con una potencia de 5 megavatios. Su potencia es suficiente para abastecer 1.800 hogares con electricidad obtenida a partir del sol. La instalación consta de 33.500 módulos solares producidos en una fábrica alemana. Este tipo de instalaciones nos da hoy una idea de la técnica de las centrales energéticas del futuro.
Junto a estas instalaciones estándares existe un número creciente de instalaciones de energía solar que resultan, desde el punto de vista arquitectónico, muy atractivas y que se pueden integrar en el tejado o en la fachada de edificios.
Pero también es posible utilizar módulos solares para sectores que necesitan una potencia menor. Tal es el caso de las calculadoras, los instrumentos de medición y otras aplicaciones móviles donde se usan con éxito células solares. Los parquímetros accionados por módulos solares no sólo resultan más económicos a la hora de instalarlos debido a la falta de conexión a la red, sino que los gastos de electricidad para su funcionamiento también desaparecen. Los sistemas de iluminación para instalaciones en el exterior que hasta ahora no se habían llevado a cabo debido a que o bien los costes de energía eran muy elevados o bien la conexión a la red era demasiado cara, son ahora, gracias a soluciones integradas, realizables a un precio económico.
En los países en vías de desarrollo en los que tradicionalmente el abastecimiento irregular de electricidad representa un grave problema, se instalan sistemas autónomos „Solar Home Systems“, bombas hidraúlicas solares de agua, sistemas de telecomunicaciones, farolas y sistemas de refrigeración para medicamentos.
Reducción de costes gracias al desarrollo técnico
Producción de módulos solares en MWp – capacidades de los fabricantes alemanes. Fuente: BSW
El desarrollo técnico rápido de los componentes y de los procesos de producción ha hecho que en el transcurso de los últimos años se pudieran reducir considerablemente los costes de las instalaciones fotovoltaicas. En los últimos diez años, los costes de fabricación disminuyeron un 60 %. El rendimiento energético de las modernas instalaciones fotovoltaicas aumentó notablemente.
La investigación y la industria están invirtiendo un gran esfuerzo en el desarrollo de materiales celulares con unos costes más económicos, sobre todo respecto a las células de capa fina. Dentro de la ampliación del mercado esperada, el sector parte de una reducción de los costes de un 5 % anual por término medio.
Creación de puestos de trabajo a través de la energía fotovoltaica
El sector alemán de la energía fotovoltaica es actualmente un motor económico potente que cuenta con numerosos puestos de trabajo. Alrededor de 3.500 empresas, incluidas las empresas artesanas, trabajan en el sector fotovoltaico. En Alemania hay unos 50 fabricantes que trabajan en todos los niveles de producción, desde el silicio hasta los módulos solares y los inversores pasando por las obleas y las células solares. El número de personas que se ocupan de la producción, la venta, la planificación y la puesta en marcha de instalaciones fotovoltaicas asciende
A 30.000 empleados.
En 2005, el sector generó una cifra anual de ventas de 3.000 millones de euros. Gracias a una optimización de los productos conseguida a lo largo de los años y una buena colaboración entre la investigación, los fabricantes y los artesanos, el sector ha acumulado una gran riqueza en experiencia y calidad que establece estándares internacionales.
Desarrollo del mercado impulsado por la Ley de Energías Renovables
Instalación fotovoltaica instalada a nivel del suelo
La Ley de Energías Renovables (EEG) en vigor desde 2000 fue el motor decisivo del desarrollo del mercado fotovoltaico. Por medio de ella se garantizaba a los operadores de instalaciones solares la toma de electricidad a través de las compañías distribuidoras a un precio fijo con lo que se creaban unas condiciones seguras para la inversión. Otro factor importante fue el programa denominado 100.000 Tejados que puso a disposición de los operadores de instalaciones solares créditos de bajo interés y, de esta manera, se impulsó el desarrollo de la industria fotovoltaica.
Desde 2004, la EEG es la única ley que se encarga de dar subvenciones a las instalaciones fotovoltaicas. Según esta ley se consideran diferentes primas para la energía fotovoltaica inyectada a la red dependiendo tanto del tamaño de la instalación (hasta 30 kW, hasta 100 kW y más de 100 kW) como de la ubicación (en un edificio, integrada en una fachada o en el campo).
La seguridad de planificación ofrecida por la ley hizo posible que el sector de energía fotovoltaica invirtiera miles de millones en la investigación y el desarrollo y que se crearan nuevas plantas de producción. El silicio, las obleas solares, las células y los módulos solares no han sido los únicos que han registrado un gran crecimiento gracias a estas condiciones políticas tan favorables. Incluso se ha triplicado el número de los inversores vendidos que son necesarios para transformar la tensión continua generada por las células fotovoltaicas en tensión alterna y para inyectarla a la red. En el caso de los inversores, uno de cada cuatro aparatos está destinado a la exportación.
El avance tecnológico asegura las posibilidades de exportación
Instalación fotovoltaica en el barrio gubernamental de Berlín
El avance tecnológico conseguido en los últimos años es el motivo de que el sector alemán de la energía fotovoltaica se haya convertido en el socio ideal de los mercados internacionales.
El promedio de un crecimiento del mercado mundial de 33 % conseguido en los últimos diez años hace esperar en el futuro que la industria fotovoltaica gane en importancia también fuera de Alemania. La variedad en tecnologías fotovoltaicas ofrecida actualmente presenta un potencial para contribuir en el futuro, a escala mundial y de una manera versátil, a un abastecimiento energético respetuoso con el medio ambiente.