Manipula el que quiere vencernos sin convencernos, seducirnos para que aceptemos los que nos ofrece sin darnos razones. El manipulador no habla a nuestra inteligencia, no respeta nuestra libertad; actúa astutamente sobre nuestros centros de decisión a fin de arrastrarnos a tomar las decisiones que favorecen sus propósitos.
Se manipuló al gobierno de Felipe González, echándole a él la culpa de lo que venia ocurriendo en todos los gobiernos anteriores (GAL, Corrupción, Victimas de ETA, etc. Etc.), y se sigue manipulando al gobierno de Rodríguez Zapatero, culpándole de todos los males.
Los únicos buenos, ya sabemos todos quienes han sido para los manipuladores, ocultando o trasladando a otros sus errores (Guerra de Iraq, 11M, Victimas de ETA, Corrupción y mucha más, etc. Etc.).
A nivel local están empleando la misma táctica.
Pero les saldrá el tiro por la culata en todos los casos.
Cuando la Comisión de Investigación del 11-M reclamó el acta del Gabinete de Crisis, el Gobierno contestó que no había podido hallarla. Ni el acta, ni ningún otro documento sobre lo que pasó ese día en La Moncloa: las conversaciones que mantuvo Aznar con directores de medios de comunicación o mandatarios extranjeros, los informes que recibió o las instrucciones que dio.
El vacío de información no se limita al 11-M: abarca los ocho años de mandato del PP, de mayo de 1996 a abril de 2004. La explicación es que, antes de dejar el poder, el equipo dirigido por Aznar ordenó que se borrasen los archivos informáticos de Presidencia del Gobierno.
No fue un borrado rutinario, sino a conciencia. No se limitó a formatear los discos duros, lo que podría haber hecho cualquier usuario. Se borraron también las cintas con las copias de seguridad de los archivos informáticos. Para ello se recurrió a una empresa especializada, que presentó la correspondiente factura, de unos 12.000 euros.
Sólo que cuando llegó la hora de pagar ya había cambiado el inquilino de La Moncloa, por lo que fueron los socialistas los que tuvieron que asumir el coste de haberse quedado sin una información probablemente valiosa.
Os habeis negado en redondo a admitir la derrota electoral, y como consecuencia de esta tozuded, os habeis lanzado por una pendiente de irracionalidad terrible.
Solo admitis el estatuto valenciano porque gobierna el PP, negando los demás. La negociación con ETA (Cosa que ya hizo Aznar) , ahora lo negais y os oponeis a que se negocie con luz y taquígrafos.
En una palabra prácticamente os habeis tirado al monte. Los parlamentos ya no suponen nada para vosotros, solo par abuchear al que habla.
Seguid así que lo vay a tener dificil volver al poder.
Se manipuló al gobierno de Felipe González, echándole a él la culpa de lo que venia ocurriendo en todos los gobiernos anteriores (GAL, Corrupción, Victimas de ETA, etc. Etc.), y se sigue manipulando al gobierno de Rodríguez Zapatero, culpándole de todos los males.
Los únicos buenos, ya sabemos todos quienes han sido para los manipuladores, ocultando o trasladando a otros sus errores (Guerra de Iraq, 11M, Victimas de ETA, Corrupción y mucha más, etc. Etc.).
A nivel local están empleando la misma táctica.
Pero les saldrá el tiro por la culata en todos los casos.
Cuando la Comisión de Investigación del 11-M reclamó el acta del Gabinete de Crisis, el Gobierno contestó que no había podido hallarla. Ni el acta, ni ningún otro documento sobre lo que pasó ese día en La Moncloa: las conversaciones que mantuvo Aznar con directores de medios de comunicación o mandatarios extranjeros, los informes que recibió o las instrucciones que dio.
El vacío de información no se limita al 11-M: abarca los ocho años de mandato del PP, de mayo de 1996 a abril de 2004. La explicación es que, antes de dejar el poder, el equipo dirigido por Aznar ordenó que se borrasen los archivos informáticos de Presidencia del Gobierno.
No fue un borrado rutinario, sino a conciencia. No se limitó a formatear los discos duros, lo que podría haber hecho cualquier usuario. Se borraron también las cintas con las copias de seguridad de los archivos informáticos. Para ello se recurrió a una empresa especializada, que presentó la correspondiente factura, de unos 12.000 euros.
Sólo que cuando llegó la hora de pagar ya había cambiado el inquilino de La Moncloa, por lo que fueron los socialistas los que tuvieron que asumir el coste de haberse quedado sin una información probablemente valiosa.
Os habeis negado en redondo a admitir la derrota electoral, y como consecuencia de esta tozuded, os habeis lanzado por una pendiente de irracionalidad terrible.
Solo admitis el estatuto valenciano porque gobierna el PP, negando los demás. La negociación con ETA (Cosa que ya hizo Aznar) , ahora lo negais y os oponeis a que se negocie con luz y taquígrafos.
En una palabra prácticamente os habeis tirado al monte. Los parlamentos ya no suponen nada para vosotros, solo par abuchear al que habla.
Seguid así que lo vay a tener dificil volver al poder.