LOS HINOJOSOS: 1. Introducción. Existe hace tiempo, y actualmente...

1. Introducción.
Existe hace tiempo, y actualmente se acrecienta aceleradamente, una gran preocupación y temor por los elevados costes sociales y medioambientales asociados a la energía convencional, los combustibles fósiles y la energía nuclear.
Las emanaciones de las centrales energéticas, tanto de carbón, de petróleo como de incineración de basuras, las calefacciones y los vehículos de combustión, etc., son los responsables directos de la destrucción de los extensos ecosistemas, de daños en los bosques y en el acuífero de los continentes, enfermedades y dolencias en poblaciones humanas, reducción de la productividad agrícola, la corrosión en puentes, edificios y monumentos, etc. Los efectos indirectos también son importantes: tributo de vidas humanas en explosiones de gas, accidentes en sondeos petrolíferos y en minas de carbón, contaminación por derrames de combustible y vertidos químicos, etc.
La energía nuclear, que había sido presentada como la solución ideal al problema de la contaminación, la lluvia ácida y el efecto invernadero, se ha planteado por sí misma, como un problema de tal envergadura que ha obligado a muchos países a apearla de sus planes energéticos para el futuro, no solo por la producción de residuos radiactivos, los problemas de desmantelamiento de instalaciones, el riesgo de accidentes de imprevisibles consecuencias y la proliferación de armas nucleares, sino por el elevado coste de construcción y mantenimiento de las instalaciones.
Ante esto ¿qué soluciones nos quedan?
Dice un acertado proverbio que "No hay mayor ciego que el que no quiere ver". Las soluciones siempre han estado ahí, frente a nosotros, pero la cultura del derroche, la falta de visión de futuro o los intereses económicos siempre han obstaculizado cualquier iniciativa tendente a corregir el desequilibrio entre los sistemas de producción energética y el entorno natural.
Las claves de la solución a este problema están en un USO más EFICIENTE de la energía, a través del ahorro y un empleo inteligente y cuidadoso de la misma, y el fundamental protagonismo de las ENERGíAS RENOVABLES.
Luces de Neón:
El Neón es un gas neutro de la familia de los gases nobles o raros (Argón, Kriptón, Xenón... Etc.), que se caracterizan por una gran estabilidad electrónica, es decir, que no captan ni ceden electrones, por lo que es muy difícil que reaccione con otros elementos químicos.
Estos gases suelen ser buenos conductores de la electricidad, y emiten una radiación luminosa al ser atravesados por la corriente eléctrica. Esta propiedad es aprovechada para la fabricación de lámparas fluorescentes, utilizadas en iluminación y en publicidad, que tienen como característica principal una gran eficacia luminosa, es decir, intensidad lumínica y duración, hasta 10 veces mayor que las lámparas de incandescencia o Tungsteno.