“Pero, presidente, ¿no te das cuenta de que éstos te van a pedir Navarra, de que van a poner Navarra encima de la mesa de negociación?”. La pregunta, hecha desde una cierta estupefacción, se la planteaba al presidente del Gobierno un conocido empresario, hotelero para más señas, que en los últimos meses ha estado muy cercano al matrimonio presidencial, hasta el punto de que Sonsoles, la mujer de Rodríguez, aprovecha esta relación en beneficio de su carrera como soprano.
La respuesta del presidente es para releerla varias veces: “¡Y a mí qué me importa Navarra!”.
La respuesta del presidente es para releerla varias veces: “¡Y a mí qué me importa Navarra!”.