Un dicho rural español afirma: “Reunión de pastores, oveja muerta”. Cabe imaginar lo que ocurriría en el rebaño cuando los pastores se reúnen con los lobos. Pues algo así cabe temer o imaginar ante el inicio anunciado de la negociación entre el Gobierno y ETA, que se anuncia como un secreto sumarísimo y que incluye como precedentes las concesiones y permeabilidad a las reivindicaciones políticas de la banda de las que ya hicieron gala el presidente Zapatero, su Gobierno y su partido. Y a no perder de vista las que han sido públicas exigencias y reivindicaciones de ETA y Batasuna.