El problema del terrorismo islamista se sintetiza brevemente:
Si el mundo árabe deja las armas, y deja de atacar a Israel, hay paz.
Si Israel deja las armas, desaparece.
Esto, claro, con el permiso del Partido Sosopechoso del Once Eme.
Si el mundo árabe deja las armas, y deja de atacar a Israel, hay paz.
Si Israel deja las armas, desaparece.
Esto, claro, con el permiso del Partido Sosopechoso del Once Eme.