La verdad que hay quien tiene mala pata con los abogados, resulta que hay uno que tiene un juicio con una persona y lo pierde, después tiene otro juicio con ora persona y como el primer juicio lo había perdido pues para el segundo juicio se busca el abogado que había defendido a su contrincante, pero fíjate tu que mala suerte que en el segundo juicio que el abogado lo defendía a el lo pierde también así que esta persona no acierta nunca con los abogados. Es como el que no siembra ajos todos los años que al final nunca acierta. Moraleja.