Ya salió Tomorito a cantar su serenata. Ahora que la justicia ha dictado sentencia, y condena a sus amigotes, ya no le interesa.
A mi no me interesa, dice, y, como siempre, quiere que todos comulguemos con sus ruedas de molino. Como siempre nos viene a decir que habla en nombre de todos. Vamos que no hay otro Dios que Ala y que Tomorito es su profeta.
A mi no me interesa, dice, y, como siempre, quiere que todos comulguemos con sus ruedas de molino. Como siempre nos viene a decir que habla en nombre de todos. Vamos que no hay otro Dios que Ala y que Tomorito es su profeta.