En el escrito anterior me he equivocado en l a fecha de publicación, que la real es el 7-10-2006, y digo lo dfe manipular porque el señor que lo colgó, habla de una hermana en los tribunales, que es lo unico que a añadido al árticulo.
El siguiente tambien aparece no la misma revista:
Aznar no está retirado
Dice José María Aznar en Chile, tras visitar a la presidenta Bachelet, que está retirado de la política. No es verdad porque el ex presidente es un animal político y siempre seguirá en política, y además a ello se dedica desde su casa y desde FAES, porque no piensa en otra cosa y porque además lo lleva en la sangre desde su infancia y en la espalda como un arpón clavado por causa de su mala salida del poder, tras la derrota de su partido en las elecciones del 2004. Y como prueba, un botón: al tiempo que decía estar retirado se publicaba en el diario El Mercurio de Chile una entrevista suya en la que, entre otras cosas, acusaba al PSOE de haberle culpado a él y al PP del atentado terrorista del 11M.
Una declaración fuerte y en cierta manera simbólica porque lo que el PSOE hizo fue acusarles de mentir sobre la autoría del atentado y no del mismo. Otra cosa es que los españoles relacionaran el crimen del terrorismo islámico con el apoyo de Aznar a la guerra de Iraq, y que además el Gobierno se empeñara en señalar a ETA convencido de que si los terroristas vascos eran los autores de la masacre el PP no sufriría el castigo de los electores por las mentiras y la guerra de Iraq. Y por ello un sector del PP y de su entorno mediático siguen empeñados en relacionar a ETA con el 11M, aunque sea de refilón, a ver si así consigue reescribir la Historia y de paso estropearle a Zapatero la negociación con ETA.
A lo que no está dispuesto Aznar es a reconocer sus errores en la segunda legislatura que gobernó, y haría bien si lo hiciera porque eso le permitiría al PP reconciliarse con una parte importante de su electorado, empezando por la guerra de Iraq para decir que se equivocó —como lo ha dicho Piqué, e incluso Bush y Blair— al considerar que Sadam tenía armas nucleares de destrucción masiva, la gran mentira orquestada por Bush para justificar la guerra ilegal, cuyo final aún no se ve y que ha dejado el país destruido con miles de muertos y sin perspectivas de paz, democracia y recuperación, en contra de lo que se había prometido.
Pero dicho esto tenemos que añadir que el gran error de Aznar fue cambiar el modo y el equipo de Gobierno que le acompañó a la victoria por mayoría absoluta en el año 2000, un resultado inédito en la Historia de la derecha española. Si gobernando así obtenían ese resultado ¿por qué cambió de modelo, aliados, estrategia y equipos? ésa fue y es la cuestión, si con los mimbres de la primera legislatura consiguió un cesto que se llenó de votos, ¿por qué se empeñó en hacer un cesto de metal?
Es verdad que en su primera legislatura Aznar disfrutó de una espectacular bonanza en la economía internacional y que el PSOE atravesó una crisis importante de liderazgo (con González, Almunia, Borrell, Almunia), pero sobre todo el ex presidente del PP supo gestionar el gobierno y tuvo a su lado a álvarez-Cascos al frente del partido y de la vicepresidencia primera del Gobierno, a Rato al mando de la economía y a Pujol como un firme aliado, o tercer vicepresidente en la sombra. Y ése era un equipo imbatible, y le garantizaba al PP el Gobierno si perdía la mayoría absoluta, que no son eternas como se ha demostrado con facilidad, la oportunidad de renovar un pacto con los nacionalistas para gobernar como hizo en 1996, lo que ahora es imposible porque, a partir del 2000, Aznar dijo eso de “voy a ser yo” y se lanzó contra el nacionalismo en general, creyendo que estaba en un camino triunfal de no retorno y se equivocó.
Y apartó a Cascos de la primera línea del partido y del Gobierno, relegó a Rato tras ascender a Rajoy a vicepresidente primero (enseñando el nombre del sucesor) y al final acabó rompiendo con CiU tras una bronca monumental con el PNV en los comicios autonómicos vascos del 2001. Y completó la segunda legislatura con las mentiras de la huelga general —que Cabanillas dio por fracasada antes de que se iniciara— y sobre todo con la guerra de Iraq, sin olvidar la pomposa boda de El Escorial, que para muchos de los suyos fue gesto inequívoco de su delirio de poder.
Y si se equivocó y no lo quiere reconocer, empeñado en mirar hacia atrás, peor ahora será para él y para su partido su empeño en seguir errando y en no dejar la política porque desde FAES se influye mucho en el PP —en formación de diputados, ideas para discursos y debates, etc.— y porque él sabe que todas sus intervenciones tienen una gran difusión en los medios y son utilizadas por sus adversarios para situarlas en el haber de Rajoy. Además sus posiciones muy conservadoras están siendo apoyadas por aquellos del PP —Acebes y Zaplana— que juegan a provocar un giro más a la derecha del PP en pos de la posible sucesión de Rajoy si pierde las próximas elecciones como lo señalan las encuestas.
De manera que Aznar no sólo no se ha ido ni retirado como ha dicho en Chile, sino que está permanentemente activo en la política nacional a través de FAES, y en la del PP de manera personal. Recuérdese su ruidoso discurso y su presencia estelar en la pasada Convención del PP de hace unos meses. Además son muchos los políticos de su entorno que no descartan su regreso a la primera línea del PP, al estilo de lo que hizo Fraga tras la presidencia de Hernández Mancha. Aznar no está retirado, está agazapado, ésa es la realidad.
TOMA Y DACA.
El siguiente tambien aparece no la misma revista:
Aznar no está retirado
Dice José María Aznar en Chile, tras visitar a la presidenta Bachelet, que está retirado de la política. No es verdad porque el ex presidente es un animal político y siempre seguirá en política, y además a ello se dedica desde su casa y desde FAES, porque no piensa en otra cosa y porque además lo lleva en la sangre desde su infancia y en la espalda como un arpón clavado por causa de su mala salida del poder, tras la derrota de su partido en las elecciones del 2004. Y como prueba, un botón: al tiempo que decía estar retirado se publicaba en el diario El Mercurio de Chile una entrevista suya en la que, entre otras cosas, acusaba al PSOE de haberle culpado a él y al PP del atentado terrorista del 11M.
Una declaración fuerte y en cierta manera simbólica porque lo que el PSOE hizo fue acusarles de mentir sobre la autoría del atentado y no del mismo. Otra cosa es que los españoles relacionaran el crimen del terrorismo islámico con el apoyo de Aznar a la guerra de Iraq, y que además el Gobierno se empeñara en señalar a ETA convencido de que si los terroristas vascos eran los autores de la masacre el PP no sufriría el castigo de los electores por las mentiras y la guerra de Iraq. Y por ello un sector del PP y de su entorno mediático siguen empeñados en relacionar a ETA con el 11M, aunque sea de refilón, a ver si así consigue reescribir la Historia y de paso estropearle a Zapatero la negociación con ETA.
A lo que no está dispuesto Aznar es a reconocer sus errores en la segunda legislatura que gobernó, y haría bien si lo hiciera porque eso le permitiría al PP reconciliarse con una parte importante de su electorado, empezando por la guerra de Iraq para decir que se equivocó —como lo ha dicho Piqué, e incluso Bush y Blair— al considerar que Sadam tenía armas nucleares de destrucción masiva, la gran mentira orquestada por Bush para justificar la guerra ilegal, cuyo final aún no se ve y que ha dejado el país destruido con miles de muertos y sin perspectivas de paz, democracia y recuperación, en contra de lo que se había prometido.
Pero dicho esto tenemos que añadir que el gran error de Aznar fue cambiar el modo y el equipo de Gobierno que le acompañó a la victoria por mayoría absoluta en el año 2000, un resultado inédito en la Historia de la derecha española. Si gobernando así obtenían ese resultado ¿por qué cambió de modelo, aliados, estrategia y equipos? ésa fue y es la cuestión, si con los mimbres de la primera legislatura consiguió un cesto que se llenó de votos, ¿por qué se empeñó en hacer un cesto de metal?
Es verdad que en su primera legislatura Aznar disfrutó de una espectacular bonanza en la economía internacional y que el PSOE atravesó una crisis importante de liderazgo (con González, Almunia, Borrell, Almunia), pero sobre todo el ex presidente del PP supo gestionar el gobierno y tuvo a su lado a álvarez-Cascos al frente del partido y de la vicepresidencia primera del Gobierno, a Rato al mando de la economía y a Pujol como un firme aliado, o tercer vicepresidente en la sombra. Y ése era un equipo imbatible, y le garantizaba al PP el Gobierno si perdía la mayoría absoluta, que no son eternas como se ha demostrado con facilidad, la oportunidad de renovar un pacto con los nacionalistas para gobernar como hizo en 1996, lo que ahora es imposible porque, a partir del 2000, Aznar dijo eso de “voy a ser yo” y se lanzó contra el nacionalismo en general, creyendo que estaba en un camino triunfal de no retorno y se equivocó.
Y apartó a Cascos de la primera línea del partido y del Gobierno, relegó a Rato tras ascender a Rajoy a vicepresidente primero (enseñando el nombre del sucesor) y al final acabó rompiendo con CiU tras una bronca monumental con el PNV en los comicios autonómicos vascos del 2001. Y completó la segunda legislatura con las mentiras de la huelga general —que Cabanillas dio por fracasada antes de que se iniciara— y sobre todo con la guerra de Iraq, sin olvidar la pomposa boda de El Escorial, que para muchos de los suyos fue gesto inequívoco de su delirio de poder.
Y si se equivocó y no lo quiere reconocer, empeñado en mirar hacia atrás, peor ahora será para él y para su partido su empeño en seguir errando y en no dejar la política porque desde FAES se influye mucho en el PP —en formación de diputados, ideas para discursos y debates, etc.— y porque él sabe que todas sus intervenciones tienen una gran difusión en los medios y son utilizadas por sus adversarios para situarlas en el haber de Rajoy. Además sus posiciones muy conservadoras están siendo apoyadas por aquellos del PP —Acebes y Zaplana— que juegan a provocar un giro más a la derecha del PP en pos de la posible sucesión de Rajoy si pierde las próximas elecciones como lo señalan las encuestas.
De manera que Aznar no sólo no se ha ido ni retirado como ha dicho en Chile, sino que está permanentemente activo en la política nacional a través de FAES, y en la del PP de manera personal. Recuérdese su ruidoso discurso y su presencia estelar en la pasada Convención del PP de hace unos meses. Además son muchos los políticos de su entorno que no descartan su regreso a la primera línea del PP, al estilo de lo que hizo Fraga tras la presidencia de Hernández Mancha. Aznar no está retirado, está agazapado, ésa es la realidad.
TOMA Y DACA.