LOS HINOJOSOS: BISMILLAHI RAHMANI RAHIM ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH,...

BISMILLAHI RAHMANI RAHIM
ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH, ALHAMDULLILLAH,

Wahda hu, wa ssalatu wa ssalamu ala rasul y llah, salla llahu alaihi wa ssalam wa ala alihi wa sahbihi wa salim taslima wabaad:



Para el musulmán, el universo entero es la expresión de Allah (s.w.te). El Corán dice: "Alza tus ojos al cielo ¿ves alguna fisura?"; y tamben dice "y El es el Primero y el Ultimo, el exteriormente Manifiesto y el interiormente Oculto". Y todo este universo toda la creación es Fitra, o naturaleza primigenia. Fitra significa que el ser humano ya tiene en sus adentros todo lo que necesita para trascender: todo el amor necesario, toda la ansiedad de conocimiento que se requiere, todo el sentido de agradecimiento que exige el sendero que reconduce hacia la unidad de Allah (s.w.te).


Para el muy'min (El que se abandona en Allah), el conocimiento es muy importante, pues, "Buscar la ciencia es un deber que incumbe a cada musulmán y a cada musulmana", El Corán dice: "Has de saber que no hay más verdad que Allah". En el Islam se exige conocimiento, no fe. Reflexionando y meditando sobre la naturaleza del universo, el hombre alcanza un punto en el que sabe que todo necesita de un Originador, pero el Originador último escapa a su entendimiento. A eso que no se puede definir que se le escapa se le da el nombre de Allah. Es el infinito en el que están las Cualidades que hacen todo lo que existe. El hombre tiene un Nafs, (ego) la idea que un ser humano tiene de sí mismo, la autoafirmación. El Nafs lo separa de Allah (s.w.te), pero junto al Nafs, Allah ha dotado al hombre de áql, (inteligencia) con la que descubrir su raíz en la verdad y Qalb, (corazón), con la que sentirla. Cuando áql y Qalb sintonizan, el ser humano vuelve hacia su creador, reconduce su soberanía, su Nafs, a su Señor, y se convierte con ello en Califa, en ser soberano que desde la conciencia conoce el Secreto del Ser.



Para ese encuentro con el ser, es muy importante la intención (níiah), que tengamos al realizar, nuestros actos, pues nuestra intención (níiah), son causas que exigen su consecuencias, sea inmediatamente, sea en Allah (s.w.te). Como dijo el profeta Muhammad (s.a.s), "Los actos están todos en las intenciones". No son experiencias aisladas pues nada hay aislado en la existencia, sino que en cierta manera nos marcan y esperan. El musulmán sabe que todo se agita en la Unidad de Allah (s.w.te), que nada se pierde. Todo en la vida es un incesante retorno a Allah (s.w.te), pues el muy´min tiene la conciencia de nacer y morir en cada instante, como creación y recreación constante del Creador. El sentido de la eternidad viene dado por la certeza de que al igual que somos el producto de una historia cuyos orígenes se pierde en el tiempo, del mismo modo no desaparecemos con nuestra muerte: simplemente retornamos a Allah (s.w.te). La concepción del muy'min (El que se abandona en Allah), tiene el de la justicia de Allah es radicalmente positiva y estimuladora, da sentido a su afán durante la vida, lo hace proyectarse ampliando infinitamente sus perspectivas. Todo adquiere sentido en esta certeza: el mal es absolutamente desarraigado por Allah (s.w.te), mientras que todo lo bueno es alentado y hecho con generosidad y nobleza, porque Allah (s.w.te), se satisface en ello, y obtiene su fruto más allá de lo que puede calcular el ser humano. Dice el Corán "A Allah nada le hacéis con vuestros dunub, (errores, equivocaciones) solo os dañáis a vosotros mismos"..



El muy´min emprende una búsqueda tan fuerte de su Iman (Facultar del corazón de intuir a Allah y abandonarse a él), a través de las Ibadas ( practicas) como el salat, la meditación (Tadabbur) del drik (repetición del recuerdo de los nombres de Allah), y un estudio minucioso de la ciencia (ilm). Pues toda la vida de un muy´min esta llena de una gran convicción (inqá'), entrega y desapego en las intención (ijlás), que es algo que el muy'min debe poseer. Nadie conoce el corazón del muy'min del aspirante a la unidad en Allah (s.w.te).



Y el corazón del muy´min tiene que estar lleno de una gran sinceridad, no hay nada mas contrarió al Islam que la hipocresía, Allah (s.w.te) ama la sinceridad, el (Sidq), la autenticidad, Allah ama a los sinceros, a los (sadiqui). El Islam es desde el principio hasta el final cortesía (Adab), pero no se trata de una cortesía formal. Dijo Abd Allah Ibn Mubarak: "Cuando la gente crece en la cortesía, crece en el conocimiento de sí mismo". El Adab se define como el reconocimiento debido a cada cosa, implica por tanto, conocimiento, el Adab es sabiduría, es saber valorar las cosas y adoptar el comportamiento adecuado que cada realidad exige de ti en cada momento, Ibn Atá Allah de Alejandria dijo: El Adab es la adhesión a las buenas cualidades.