Límpiate a ti mismo de todas las cosas y guarda solamente la Esencia de Allah en ti, pues está escrito:
"la Verdad ha llegado y la falsedad se ha desvanecido. Ciertamente la falsedad está condenada a desvanecerse" (Sura Bani Israil, 81)
Cuando la verdad llega la falsedad se desvanece y la etapa de wilaya ha sido completada.
La cuarta letra, F, simboliza fana, la aniquilación de uno mismo, el estado de vacuidad (estar vacío de todo lo que no es la Esencia de Allah). La falsa identidad de uno mismo se derrite y evapora cuando los atributos divinos entran en el ser íntimo, y cuando la multiplicidad de los atributos mundanos desaparece, su lugar es reemplazado por el único atributo de la Unidad.
En realidad, la verdad está siempre presente. Nunca desaparece ni declina. Lo que sucede es que el creyente se da cuenta y llega a ser uno con Aquello que lo ha creado. Estando con él, el creyente recibe Su placer: el ser temporal encuentra su verdadera existencia realizando el eterno secreto. Todo perecerá excepto Su Rostro..."(Sura Qasas, 88).
El camino para realizar Su verdad es a través de Su placer, a través de Su acuerdo. Cuando vuestras acciones están hechas solo por él, solo para obtener Su aprobación, entonces os acercáis a Su Verdad, a su Esencia, todo desaparece excepto Aquel que está complacido y aquel con el cual él está complacido, unido. Las buenas acciones son la madre que lleva en su seno el fruto de la verdad: la vida consciente de un verdadero ser humano. "Las buenas palabras y las buenas acciones se elevan hasta Allah" (Sura Fatir, 10). Si uno actúa y existe solamente por Allah, entonces uno deja de adjudicar socios a Allah, deja de ponerse a sí mismo o a otros en lugar de Allah [el imperdonable error que tarde o temprano destruye a uno]. Pero cuando el ego y el egoísmo es aniquilado uno alcanza el estado de la unión con Allah. El grado de la unión es el Reino de la Proximidad a Allah. Allah describe su Reino de esta amnera: "Ciertamente los hombres rectos estarán...en el lugar de la verdad, en presencia del Soberano Omnipotente" (Sura Qamar, 54, 55). Este lugar es el lugar de la Verdad Esencial, la verdad de todas las vedades, el lugar de la unidad y de la unicidad. Es el lugar reservado a los Profetas, para aquellos que son amados por Allah, para Sus amigos. Allah está con aquellos que son de verdad. Cuando una existencia creada se une a una existencia eterna, ya no puede ser concebida como una existencia separada. Cuando todas los lazos terrenales son abandonados y uno está en unión con Allah, con la Divina Verdad, uno recibe la pureza eterna, nunca será maldecido, y llegará a ser uno de los "compañeros del jardín, habitando allí para siempre"(Sura Araf, 42). Ellos son: "Aquellos que creen y realizan buenas obras"(Sura Araf, 42). Y sin embargo, "Nosotros no ponemos ninguna carga en ninguna alma, excepto aquello que puede cargar" (Sura Afraf, 42), pero uno necesita una gran dosis de paciencia, "y ciertamente Allah está con aquellos que perseveran pacientemente" (Sura Anfal, 66).
"la Verdad ha llegado y la falsedad se ha desvanecido. Ciertamente la falsedad está condenada a desvanecerse" (Sura Bani Israil, 81)
Cuando la verdad llega la falsedad se desvanece y la etapa de wilaya ha sido completada.
La cuarta letra, F, simboliza fana, la aniquilación de uno mismo, el estado de vacuidad (estar vacío de todo lo que no es la Esencia de Allah). La falsa identidad de uno mismo se derrite y evapora cuando los atributos divinos entran en el ser íntimo, y cuando la multiplicidad de los atributos mundanos desaparece, su lugar es reemplazado por el único atributo de la Unidad.
En realidad, la verdad está siempre presente. Nunca desaparece ni declina. Lo que sucede es que el creyente se da cuenta y llega a ser uno con Aquello que lo ha creado. Estando con él, el creyente recibe Su placer: el ser temporal encuentra su verdadera existencia realizando el eterno secreto. Todo perecerá excepto Su Rostro..."(Sura Qasas, 88).
El camino para realizar Su verdad es a través de Su placer, a través de Su acuerdo. Cuando vuestras acciones están hechas solo por él, solo para obtener Su aprobación, entonces os acercáis a Su Verdad, a su Esencia, todo desaparece excepto Aquel que está complacido y aquel con el cual él está complacido, unido. Las buenas acciones son la madre que lleva en su seno el fruto de la verdad: la vida consciente de un verdadero ser humano. "Las buenas palabras y las buenas acciones se elevan hasta Allah" (Sura Fatir, 10). Si uno actúa y existe solamente por Allah, entonces uno deja de adjudicar socios a Allah, deja de ponerse a sí mismo o a otros en lugar de Allah [el imperdonable error que tarde o temprano destruye a uno]. Pero cuando el ego y el egoísmo es aniquilado uno alcanza el estado de la unión con Allah. El grado de la unión es el Reino de la Proximidad a Allah. Allah describe su Reino de esta amnera: "Ciertamente los hombres rectos estarán...en el lugar de la verdad, en presencia del Soberano Omnipotente" (Sura Qamar, 54, 55). Este lugar es el lugar de la Verdad Esencial, la verdad de todas las vedades, el lugar de la unidad y de la unicidad. Es el lugar reservado a los Profetas, para aquellos que son amados por Allah, para Sus amigos. Allah está con aquellos que son de verdad. Cuando una existencia creada se une a una existencia eterna, ya no puede ser concebida como una existencia separada. Cuando todas los lazos terrenales son abandonados y uno está en unión con Allah, con la Divina Verdad, uno recibe la pureza eterna, nunca será maldecido, y llegará a ser uno de los "compañeros del jardín, habitando allí para siempre"(Sura Araf, 42). Ellos son: "Aquellos que creen y realizan buenas obras"(Sura Araf, 42). Y sin embargo, "Nosotros no ponemos ninguna carga en ninguna alma, excepto aquello que puede cargar" (Sura Afraf, 42), pero uno necesita una gran dosis de paciencia, "y ciertamente Allah está con aquellos que perseveran pacientemente" (Sura Anfal, 66).