La Corrida de la Prensa
A los toros, a los toros, ¡hay papel!, ¡hay papel! Hay mucho papel y mucho ambiente y ya viene Miguel ángel Aguilar (que pronto nos contará el almuerzo del 12 de octubre) encendiendo el puro por la calle de Alcalá, porque en el año que viene, en pleno curso electoral, la Corrida de la Prensa madrileña dará mucho que hablar. Ya se están contratando los carteles en la Comunidad de Madrid donde los escándalos de Enrique Porto, el protegido y ex director general, de Esperanza Aguirre, además de sus propios pelotazos ha cuidado en Villanueva de la Cañada a la familia de una presidenta que va de lío en lío, ahora que se estaba ella tan ilusionada con el traje de luces goyesco que le estaban haciendo en Doña Guiomar, para esa tarde de toros donde ¡ella misma! pretende aparecer en el cartel, en compañía de otros grandes matadores (de la libertad) del PP.
A los toros, a los toros, ¡hay papel!, ¡hay papel! Los trileros andan sueltos a la entrada de Las Ventas moviendo los cubiletes, nada por aquí, nada por allá, a ver si por arte de magia o de birle birloque le vuelven a dar la concesión de la plaza a Fidel Sonromán, oculto tras el biombo de Choperita porque lo pillaron en la operación Malaya y se lo llevaron a trullo de Alhaurín, y no hubo mas remedio que quitarlo de en medio, máxime en tiempo electoral. Porque bastante tiene Aguirre con lo de Porto y eso que Ignacio González, su mozo de estoque bajo sospechas varias, está en un ¡ay! porque dicen que Fidel sabe demasiado y que la puede armar si no le devuelven, aunque sea por persona interpuesta, el control del coso de la capital.
A los toros, a los toros, que se agota el papel de la corrida a palos que la presidenta de la Comunidad de Madrid le está dando a la prensa democrática - léase Diario de la Noche - en un ataque de autoridad aristocrática-consorte, y en las vísperas de su gran alternativa como primera matadora de la libertad de expresión del PP de los tiempos de Rajoy, que sigue agazapado en el burladero no vaya a ser que le roce un pitón. ¡Hay papel! y ¡hay cartel!, es pronto pero como las figuras del toreo ultra conservador están tan solicitadas la empresa, con o sin Choperita, la propiedad ya está contratando la corrida de la prensa y tiene avanzadas y apunto de mandar a imprenta la siguiente terna (o trinca): Zaplanita de Cartagena; Angelito de Avila, y Esperanza de Malasaña, a la que tan cariñosamente llaman en la calle del Pez “¡La Vampira! De Malasaña”, desde que Pepe Bono le dijera aquello de que “besa de día y muerde de noche”.
A los toros, a los toros, ¡hay papel!, ¡hay papel! Hay mucho papel y mucho ambiente y ya viene Miguel ángel Aguilar (que pronto nos contará el almuerzo del 12 de octubre) encendiendo el puro por la calle de Alcalá, porque en el año que viene, en pleno curso electoral, la Corrida de la Prensa madrileña dará mucho que hablar. Ya se están contratando los carteles en la Comunidad de Madrid donde los escándalos de Enrique Porto, el protegido y ex director general, de Esperanza Aguirre, además de sus propios pelotazos ha cuidado en Villanueva de la Cañada a la familia de una presidenta que va de lío en lío, ahora que se estaba ella tan ilusionada con el traje de luces goyesco que le estaban haciendo en Doña Guiomar, para esa tarde de toros donde ¡ella misma! pretende aparecer en el cartel, en compañía de otros grandes matadores (de la libertad) del PP.
A los toros, a los toros, ¡hay papel!, ¡hay papel! Los trileros andan sueltos a la entrada de Las Ventas moviendo los cubiletes, nada por aquí, nada por allá, a ver si por arte de magia o de birle birloque le vuelven a dar la concesión de la plaza a Fidel Sonromán, oculto tras el biombo de Choperita porque lo pillaron en la operación Malaya y se lo llevaron a trullo de Alhaurín, y no hubo mas remedio que quitarlo de en medio, máxime en tiempo electoral. Porque bastante tiene Aguirre con lo de Porto y eso que Ignacio González, su mozo de estoque bajo sospechas varias, está en un ¡ay! porque dicen que Fidel sabe demasiado y que la puede armar si no le devuelven, aunque sea por persona interpuesta, el control del coso de la capital.
A los toros, a los toros, que se agota el papel de la corrida a palos que la presidenta de la Comunidad de Madrid le está dando a la prensa democrática - léase Diario de la Noche - en un ataque de autoridad aristocrática-consorte, y en las vísperas de su gran alternativa como primera matadora de la libertad de expresión del PP de los tiempos de Rajoy, que sigue agazapado en el burladero no vaya a ser que le roce un pitón. ¡Hay papel! y ¡hay cartel!, es pronto pero como las figuras del toreo ultra conservador están tan solicitadas la empresa, con o sin Choperita, la propiedad ya está contratando la corrida de la prensa y tiene avanzadas y apunto de mandar a imprenta la siguiente terna (o trinca): Zaplanita de Cartagena; Angelito de Avila, y Esperanza de Malasaña, a la que tan cariñosamente llaman en la calle del Pez “¡La Vampira! De Malasaña”, desde que Pepe Bono le dijera aquello de que “besa de día y muerde de noche”.