04/12/2006
Alcaraz no es más que un títere
El presidente de la AVT no debería seguir ni un día más en su cargo
Francisco José Alcaraz no debería seguir ni un día más como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Dado que él no presentará su dimisión, tendrían que ser la mayoría de los afiliados a esta entidad los que forzaran su salida. Parece difícil que ello ocurra porque el sistema interno de la AVT no es precisamente democrático y propicia pucherazos o faculta la bunkerización de su cúpula directiva.
El PP se encuentra en trance de viajar nuevamente al centro, aunque siempre acabe errando el camino y vuelva a la tentación de echarse al monte. Pero como ahora da la impresión de que Rajoy lo quiere intentar otra vez, un primer paso para confirmar que su propósito de moderación va en serio sería el de cepillarse a Alcaraz. Este tipejo no es que no esté en el centrismo, es que pronto, al paso que va, puede convertirse en un líder de corte neofascista.
Discurso del cinismo
Y que no se me replique, señalando que la AVT nada tiene que ver con la calle Génova 13 y que resultaría inadmisible que el PP se entrometiera en una organización de carácter privado. Eso está muy como discurso del cinismo pero todo el mundo sabe, o intuye al menos, que si Rajoy quisiera el tal Alcaraz duraría en el liderazgo de la AVT menos que un caramelo en la puerta de un parvulario.
Relaciones de fondo
Las relaciones de fondo entre la derecha política y la AVT siempre han existido. En la actualidad, se han potenciado hasta extremos perceptibles incluso por los más legos en política. Sin el concurso del PP, las cinco manifestaciones destinadas a ciscarse en la madre (y el abuelo) de Zapatero habrían pasado inadvertidas. Un par de miles de personas a lo sumo, y otra cosa, mariposa.
Todo un hombrecito
Ha sido el PP de Rajoy –a la sombra siempre de Aznar López- el que ha transformado a Alcaraz y lo ha hecho todo un hombrecito influyente y admirado por sus hooligans. Rajoy ha jugado a aprendiz de brujo o ha permitido que otros jugaran a lo mismo. El Dr. Frankenstein se inventó un monstruo y luego fue incapaz de controlarlo.
Poderes fácticos
Alcaraz ha traspasado todos los límites de la cordura y, desde luego, ha violado con sus declaraciones a época la decencia que debe suponérsele a quien representa a muchas de las víctimas del terrorismo. La AVT ha pasado a ser –gracias a la demagogia conservadora- un poder fáctico. Como lo es la COPE de los federicos, los vidales, los villas y las cristinas, en este caso gracias a la jerarquía católica española. O también lo es El Mundo. Y está en camino de serlo Libertad Digital como grupo mediático, de lo que hablaremos, por cierto, cualquier día de éstos.
Con cierto retraso
En el triángulo o cuadrilátero descrito –y respecto al 11-M- se halla el origen de las falacias, mentiras, sospechas infundadas, manipulaciones y todo género de martingalas delirantes con las que cada dos por tres obsequian a la ciudadanía a través de un cuidadoso funcionamiento de vasos comunicantes. La AVT se sumó con cierto retraso a la procesión de semejantes falsedades. Sus puntos de vista, ampliamente expuestos al semanario mencionado, demuestran que Alcaraz no desea quedarse rezagado en la carrera de los calumniadores. Aunque sólo fuera verdad la mitad de las canalladas divulgadas por el presidente de la AVT, millones de españoles dignos tendrían que salir huyendo de un país donde su Gobierno comete tamañas fechorías.
Todo vale
Negar que el PP ha azuzado este juego sucio y que, a veces, lo ha impulsado, mientras que en otras oportunidades se ha lavado las manos cínicamente es negar la evidencia. Alcaraz no es más que un títere. Si después de lo que ha dicho continúa en su puesto, habrá que convenir que la mano que en realidad mueve esa cuna continúa obstinada en dinamitar el proceso de paz. O sea, todo vale sin duda con tal de regresar al poder.
Alcaraz no es más que un títere
El presidente de la AVT no debería seguir ni un día más en su cargo
Francisco José Alcaraz no debería seguir ni un día más como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Dado que él no presentará su dimisión, tendrían que ser la mayoría de los afiliados a esta entidad los que forzaran su salida. Parece difícil que ello ocurra porque el sistema interno de la AVT no es precisamente democrático y propicia pucherazos o faculta la bunkerización de su cúpula directiva.
El PP se encuentra en trance de viajar nuevamente al centro, aunque siempre acabe errando el camino y vuelva a la tentación de echarse al monte. Pero como ahora da la impresión de que Rajoy lo quiere intentar otra vez, un primer paso para confirmar que su propósito de moderación va en serio sería el de cepillarse a Alcaraz. Este tipejo no es que no esté en el centrismo, es que pronto, al paso que va, puede convertirse en un líder de corte neofascista.
Discurso del cinismo
Y que no se me replique, señalando que la AVT nada tiene que ver con la calle Génova 13 y que resultaría inadmisible que el PP se entrometiera en una organización de carácter privado. Eso está muy como discurso del cinismo pero todo el mundo sabe, o intuye al menos, que si Rajoy quisiera el tal Alcaraz duraría en el liderazgo de la AVT menos que un caramelo en la puerta de un parvulario.
Relaciones de fondo
Las relaciones de fondo entre la derecha política y la AVT siempre han existido. En la actualidad, se han potenciado hasta extremos perceptibles incluso por los más legos en política. Sin el concurso del PP, las cinco manifestaciones destinadas a ciscarse en la madre (y el abuelo) de Zapatero habrían pasado inadvertidas. Un par de miles de personas a lo sumo, y otra cosa, mariposa.
Todo un hombrecito
Ha sido el PP de Rajoy –a la sombra siempre de Aznar López- el que ha transformado a Alcaraz y lo ha hecho todo un hombrecito influyente y admirado por sus hooligans. Rajoy ha jugado a aprendiz de brujo o ha permitido que otros jugaran a lo mismo. El Dr. Frankenstein se inventó un monstruo y luego fue incapaz de controlarlo.
Poderes fácticos
Alcaraz ha traspasado todos los límites de la cordura y, desde luego, ha violado con sus declaraciones a época la decencia que debe suponérsele a quien representa a muchas de las víctimas del terrorismo. La AVT ha pasado a ser –gracias a la demagogia conservadora- un poder fáctico. Como lo es la COPE de los federicos, los vidales, los villas y las cristinas, en este caso gracias a la jerarquía católica española. O también lo es El Mundo. Y está en camino de serlo Libertad Digital como grupo mediático, de lo que hablaremos, por cierto, cualquier día de éstos.
Con cierto retraso
En el triángulo o cuadrilátero descrito –y respecto al 11-M- se halla el origen de las falacias, mentiras, sospechas infundadas, manipulaciones y todo género de martingalas delirantes con las que cada dos por tres obsequian a la ciudadanía a través de un cuidadoso funcionamiento de vasos comunicantes. La AVT se sumó con cierto retraso a la procesión de semejantes falsedades. Sus puntos de vista, ampliamente expuestos al semanario mencionado, demuestran que Alcaraz no desea quedarse rezagado en la carrera de los calumniadores. Aunque sólo fuera verdad la mitad de las canalladas divulgadas por el presidente de la AVT, millones de españoles dignos tendrían que salir huyendo de un país donde su Gobierno comete tamañas fechorías.
Todo vale
Negar que el PP ha azuzado este juego sucio y que, a veces, lo ha impulsado, mientras que en otras oportunidades se ha lavado las manos cínicamente es negar la evidencia. Alcaraz no es más que un títere. Si después de lo que ha dicho continúa en su puesto, habrá que convenir que la mano que en realidad mueve esa cuna continúa obstinada en dinamitar el proceso de paz. O sea, todo vale sin duda con tal de regresar al poder.