Primero habrá que deslindar de quién es la culpa de que los socios tengan que pagar doscientos millones de pesetas.
Habrá que saber quién engañó a los socios, diciendo que la obra valía sesenta millones y después gastar doscientos millones.
Ah, y el vino no está turbio, eso era antes. Que casualidad, como los doscientos millones.
Habrá que saber quién engañó a los socios, diciendo que la obra valía sesenta millones y después gastar doscientos millones.
Ah, y el vino no está turbio, eso era antes. Que casualidad, como los doscientos millones.