LOS HINOJOSOS: Almudena Grandes: “Sí a la unidad para derrotar a ETA”...

Almudena Grandes: “Sí a la unidad para derrotar a ETA”
Nuevo error de Acebes pues la mani no fue contra el PP; fue el PP quien ha estado contra la mani
ángel Acebes ha vuelto a errar. “La manifestación no es contra ETA, sino contra el PP”, había vaticinado horas antes el secretario general del Partido Popular e ínclito ministro del Interior con José María Aznar aún en la Moncloa. Pero el clamor de la repulsa ha ido destinado fundamentalmente a ETA. Lo dejó muy claro Almudena Grandes en su alocución final: “Sí a la unidad para derrotar al terrorismo”. “¡ETA, no, ETA, no; ETA, no!”, gritó la mayoría de los madrileños/ecuatorianos/latinoamericanos; gentes de bien, en suma; pacíficos ciudadanos, defensores valerosos de la libertad y de la democracia frente a los violentos.
No, no ha sido una manifestación contra el PP, aunque haya habido pancartas y voces contrarias al principal partido de la oposición. Ha sido el PP el que ha estado –a causa de su escandalosa e injustificada ausencia- contra la manifestación. Por vez primera desde la transición, en una manifestación de condena al terrorismo tras un atentado con resultado de muerte –en este caso, los ciudadanos de Madrid Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, nacidos en Ecuador-, la derecha ha roto la unidad. La derecha ha batido su propio record. No al proceso de paz, sí a utilizar el terrorismo como instrumento de acción política y electoral y ahora no a una manifestación contra ETA.
Díganos, señor Acebes; explíquenos, señor Rajoy, ¿por qué han ido ustedes tan lejos, en su huida hacia delante –que practican desde el 14-M-, que se han abstenido de participar en una movilización cívica de rechazo explícito a ETA y de solidaridad con los dos muertos, sus familiares, sus amigos y sus compatriotas? No estaba, en las calles de Madrid, el PP, oculto en su abrumadora soledad, voluntariamente aislado, ajeno otra vez al sentir de millones de españoles. Han caído los conservadores, de modo voluntario, en la misma trampa letal de cuando la guerra de Irak. El PP de Aznar iba entonces también por su camino, mientras la sociedad española circulaba por el sendero opuesto.