Han vuelto las amenazas. No les gusta que hablen los que no son de su cuerda.
Los golpistas no están conformes porque tienen que pagar mucho.
Están como perros rabiosos y se creen que pueden asustar a la gente.
Los golpistas no están conformes porque tienen que pagar mucho.
Están como perros rabiosos y se creen que pueden asustar a la gente.