15/05/2007
A los fiscales se nos prohibió actuar, ¿por qué?
Bermejo acusa al PP de impedirle investigar el tamayazo
ELPLURAL.COM
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, aseguró ayer en un mitin que, siendo él fiscal jefe de Madrid en 2003, le prohibieron investigar el caso Tamayo , aquella sospechosa fuga de dos diputados tránsfugas socialistas que impidieron un Gobierno del PSOE en la Comunidad de Madrid. Bermejo no precisó quién dio la orden de no investigar, aunque sólo tenía facultad para hacerlo el entonces fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, nombrado por el Gobierno del PP.
Al repasar los hechos, se puede deducir que Cardenal impidió que se indagara un asunto que podría haber desatado un auténtico escándalo, con culpables procedentes de las filas del PP, ahora gobernante en la región y con posibilidad de revalidar su gobierno. ¿Qué se esconde tras de esa espesa cortina?
Tamayo y Sáez
El ministro de Justicia participó en un mitin del candidato socialista a la presidencia de Madrid, Rafael Simancas. Según El País, Bermejo recordó cómo Simancas perdió la presidencia de la Comunidad en 2003, pese a que PSOE e IU sumaban mayoría absoluta, por la extraña deserción de dos diputados del grupo socialista: Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. Una huída, tras la cual, según han sostenido los socialistas, pudo estar el PP, aunque nada haya podido probarse.
“Lo de 2003, otra cosa”
Bermejo, que afirmó en dicho mitin que ahora al PP se le puede echar "gratis" del Gobierno, dejó caer que “lo de 2003 no fue gratis, fue otra cosa". Fue entonces cuando declaró que “yo era fiscal jefe de Madrid en aquel momento, y Carlos Jiménez Villarejo, fiscal Anticorrupción. ¿Y sabéis lo que pasó? Que por primera vez en la historia de la democracia se prohibió a los fiscales investigar lo que había pasado. ¡Se nos prohibió! No hubo manera, ¡se prohibió! ¿Por qué se prohibió? ¿Qué había que ocultar?".
Investigación suspendida
Cuando estalló el caso Tamayo, era fiscal general del Estado Jesús Cardenal, nombrado por el Gobierno del PP. La fiscalía de Madrid trató de investigar en un primer momento si los diputados tránsfugas habían sido comprados por alguien para traicionar a Simancas. Cardenal decidió interrumpir esta investigación –que podría haber dado interesantes frutos- al decidir que esta no correspondía a la fiscalía madrileña y se la adjudicó a la Fiscalía Anticorrupción.
Segunda interrupción
Fue entonces cuando el PSOE interpuso paralelamente una querella por cohecho contra Tamayo y Sáez, en la que culpaba también a dos constructores y al secretario regional del PP, Ricardo Romero de Tejada. Cardenal aprovechó esta acción para paralizar también la investigación de la Fiscalía Anticorrupción a la espera de ver qué pasaba con la querella socialista.
Tercer bloqueo
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó poco después la admisión a trámite de la querella. Tres magistrados estimaron que la querella no presentaba datos indiciarios elementales para justificar la acusación de delito continuado de cohecho. Bloqueada la denuncia del PSOE, Cardenal impidió al fiscal Anticorrupción seguir investigando. Todo proceso de indagación quedó, por tanto, bloqueado, con la teórica salvedad de que surgiesen novedades en torno al caso, lo que podría reactivarlo.
Grandes interrogantes enterrados
Junto a los dos diputados tránsfugas -que justificaron con famélicos argumentos su conducta-, el PSOE también se querelló contra José Luis Balbás González, que fue expulsado del partido; los constructores Francisco Bravo Vázquez y Francisco Vázquez Igual, y Ricardo Romero de Tejada, secretario general del PP en Madrid. Un asunto lleno de incertidumbres y con nombres importantes detrás, paralizado por activa y por pasiva por las instancias judiciales afines al PP. Todo parece indicar que hay temas sobre los cuales hay muchos interesados en que nada se sepa.
A los fiscales se nos prohibió actuar, ¿por qué?
Bermejo acusa al PP de impedirle investigar el tamayazo
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El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, aseguró ayer en un mitin que, siendo él fiscal jefe de Madrid en 2003, le prohibieron investigar el caso Tamayo , aquella sospechosa fuga de dos diputados tránsfugas socialistas que impidieron un Gobierno del PSOE en la Comunidad de Madrid. Bermejo no precisó quién dio la orden de no investigar, aunque sólo tenía facultad para hacerlo el entonces fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, nombrado por el Gobierno del PP.
Al repasar los hechos, se puede deducir que Cardenal impidió que se indagara un asunto que podría haber desatado un auténtico escándalo, con culpables procedentes de las filas del PP, ahora gobernante en la región y con posibilidad de revalidar su gobierno. ¿Qué se esconde tras de esa espesa cortina?
Tamayo y Sáez
El ministro de Justicia participó en un mitin del candidato socialista a la presidencia de Madrid, Rafael Simancas. Según El País, Bermejo recordó cómo Simancas perdió la presidencia de la Comunidad en 2003, pese a que PSOE e IU sumaban mayoría absoluta, por la extraña deserción de dos diputados del grupo socialista: Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. Una huída, tras la cual, según han sostenido los socialistas, pudo estar el PP, aunque nada haya podido probarse.
“Lo de 2003, otra cosa”
Bermejo, que afirmó en dicho mitin que ahora al PP se le puede echar "gratis" del Gobierno, dejó caer que “lo de 2003 no fue gratis, fue otra cosa". Fue entonces cuando declaró que “yo era fiscal jefe de Madrid en aquel momento, y Carlos Jiménez Villarejo, fiscal Anticorrupción. ¿Y sabéis lo que pasó? Que por primera vez en la historia de la democracia se prohibió a los fiscales investigar lo que había pasado. ¡Se nos prohibió! No hubo manera, ¡se prohibió! ¿Por qué se prohibió? ¿Qué había que ocultar?".
Investigación suspendida
Cuando estalló el caso Tamayo, era fiscal general del Estado Jesús Cardenal, nombrado por el Gobierno del PP. La fiscalía de Madrid trató de investigar en un primer momento si los diputados tránsfugas habían sido comprados por alguien para traicionar a Simancas. Cardenal decidió interrumpir esta investigación –que podría haber dado interesantes frutos- al decidir que esta no correspondía a la fiscalía madrileña y se la adjudicó a la Fiscalía Anticorrupción.
Segunda interrupción
Fue entonces cuando el PSOE interpuso paralelamente una querella por cohecho contra Tamayo y Sáez, en la que culpaba también a dos constructores y al secretario regional del PP, Ricardo Romero de Tejada. Cardenal aprovechó esta acción para paralizar también la investigación de la Fiscalía Anticorrupción a la espera de ver qué pasaba con la querella socialista.
Tercer bloqueo
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó poco después la admisión a trámite de la querella. Tres magistrados estimaron que la querella no presentaba datos indiciarios elementales para justificar la acusación de delito continuado de cohecho. Bloqueada la denuncia del PSOE, Cardenal impidió al fiscal Anticorrupción seguir investigando. Todo proceso de indagación quedó, por tanto, bloqueado, con la teórica salvedad de que surgiesen novedades en torno al caso, lo que podría reactivarlo.
Grandes interrogantes enterrados
Junto a los dos diputados tránsfugas -que justificaron con famélicos argumentos su conducta-, el PSOE también se querelló contra José Luis Balbás González, que fue expulsado del partido; los constructores Francisco Bravo Vázquez y Francisco Vázquez Igual, y Ricardo Romero de Tejada, secretario general del PP en Madrid. Un asunto lleno de incertidumbres y con nombres importantes detrás, paralizado por activa y por pasiva por las instancias judiciales afines al PP. Todo parece indicar que hay temas sobre los cuales hay muchos interesados en que nada se sepa.